…amanecer salvaje…

notas

NOTAS

A veces llamo a estas notas finales los cuentitos. Son vástagos del texto más amplio y pretenden ser una obra de arte independiente. Están destinadas a ser leídas de corrido si se desea, sin necesidad de remitirse al texto al que se refieren. Te invito a leerlas de las dos maneras.

INTRODUCCION

Cantando sobre los huesos

1. El lenguaje de los cuentos y de la poesía es un poderoso hermano del lenguaje de los sueños. Por el análisis de muchos sueños (tanto contemporáneos como antiguos procedentes de relatos escritos) a lo largo de muchos años, por los textos sagrados y las obras de místicos como Catalina de Siena, Francisco de Asís, Rumi y Eckhart y por la obra de muchos poetas como Dickinson, Millay, Whitman, etc., se deduce que existe, al parecer, en el interior de la psique una función poética y artística que se pone en marcha cuando una persona se acerca de manera involuntaria o deliberada al núcleo instintivo de la psique.

Este lugar de la psique en el que se reúnen los sueños, los cuentos, la poesía y el arte constituye el misterioso hábitat de la naturaleza instintiva o salvaje. En los sueños y la poesía contemporáneos y en los más antiguos cuentos populares y las obras de los místicos, todo el ambiente del núcleo se considera un ser con vida propia y se suele representar en la pintura, la poesía, la danza y los sueños bien bajo la apariencia de uno de los vastos elementos tales como el océano, la bóveda celeste o la arcilla, bien bajo la de un poder con personalidad, como, por ejemplo, laReina del Cielo, laBlanca Paloma, el Amigo, el Amado, el Amante, o el Compañero.

De este núcleo surgen cuestiones e ideas numinosas a través de la persona que experimenta la sensación de “estar llena de algo que es no Yo”. Por otra parte, muchos artistas llevan las ideas y cuestiones nacidas de su ego al borde del núcleo y las dejan caer en él, intuyendo con razón que las recuperarán infundidas o lavadas con el extraordinario sentido psíquico de la vida. En cualquiera de los dos casos, ello dará lugar a un profundo despertar, a un cambio o una información de los sentidos, el estado de ánimo o el corazón del ser humano. Cuando una persona está recién informada, su estado de ánimo cambia. Y, cuando cambia el estado de ánimo, también cambia el corazón. Por eso son tan importantes las imágenes y el lenguaje que surgen de este núcleo. Combinados entre sí, las imágenes y el lenguaje poseen el poder de transformar una cosa en otra de una manera que, con la simple fuerza de voluntad, sería muy difícil y tortuosa de alcanzar. En este sentido, el Yo del núcleo, es decir, el Yo instintivo, es curativo y vitalizador.

2. La frase eje/Ego/Yo la utiliza Edward Ferdinand Edinger (Ego and Archetype [Nueva York, Penguin, 1971]) para describir la visión que tenía Jung del ego y el Yo como unas relaciones complementarias, cada una de las cuales —el moviente y el movido— necesita de la otra para poder actuar. (C.G. Jung, Collected Works, vol. 11, 2ª ed. [Princeton, Princeton University Press, 1972] pág. 39.)

3. “Para la Mujer Grande, the Great Woman“, 1971, C. P. Estés, de Rowing Songs for the Night Sea Journey: Contemporary Chants (publicado por el mismo autor).

4. Véase Conclusión, El cuento como medicina, sobre las tradiciones étnicas en las que me baso a propósito de los límites del cuento.

5. El duende es literalmente el diablillo o la fuerza que se oculta detrás de las acciones y la vida creativa de una persona, incluyendo su manera de caminar, el sonido de su voz, la forma en que levanta el dedo meñique. Es un término utilizado en la danza flamenca que también se utiliza para describir la capacidad de “pensar” con imágenes poéticas. Para las curanderas latinoamericanas que recuperan los cuentos se trata de la capacidad de llenarse de un espíritu que es algo más que el propio espíritu. Tanto si se trata de un artista como si se trata del espectador, el oyente o el lector, cuando el duende está presente, la persona lo ve, lo oye, lo lee, lo percibe detrás de la danza, la música, las palabras, el arte; sabe que está ahí.

6. Vasalisa es una versión anglicanizada del nombre ruso Wassilissa. En Europa la doble uve se pronuncia como uve.

7. Una de las piedras angulares más importantes del desarrollo de un cuerpo de estudios acerca de la psicología femenina es el hecho de que las propias mujeres observen y describan lo que ocurre en sus propias vidas. Las afiliaciones étnicas de una mujer, su raza, sus prácticas religiosas, sus valores forman un todo y tienen que ser tenidos en cuenta, pues constituyen su sentido del alma.

CAPITULO 1

El aullido: La resurrección de la Mujer Salvaje

1. E. coli. Abreviación parcial de Escherichia coli, bacilo causante de la gastroenteritis que se adquiere bebiendo agua contaminada.

2. Rómulo y Remo y los gemelos de los mitos de los navajos son algunos de los muchos gemelos famosos de la mitología.

3. Viejo México.

4. Poema “Luminous Animal” del poeta de blues Tony Moffeit, de su libro Luminous Animal (Cherry Valley, Nueva York, Cherry Valley Editions, 1989).

5. El cuento me lo dio mi tía Tirezianany. En una versión talmúdica de este cuento titulada “Los cuatro que entraron en el Paraíso”, los cuatro rabinos entran en el Pardes, el Paraíso, para estudiar los celestiales misterios y tres de ellos enloquecen al contemplar a la Shekhinah, la antigua divinidad femenina.

6. The Transcendent Function de C. G. Jung Collected Works, vol. 8, 2ª ed. (Princeton, Princeton University Press, 1972) pp. 67—91.

7. Algunos llaman a este antiguo ser “la mujer fuera del tiempo”.

CAPITULO 2

La persecución del intruso: El comienzo de la iniciación

1. El depredador natural se presenta en los cuentos de hadas simbolizado por un ladrón, un mozo de granja, un violador, un matón y, a veces, una perversa mujer de muy variadas características. Las imágenes oníricas de las mujeres siguen de cerca la pauta de distribución del depredador natural que aparece en los cuentos de hadas con protagonistas femeninas. Las relaciones perjudiciales, las groseras figuras autoritarias y los preceptos culturales negativos influyen en las imágenes oníricas y folclóricas tanto o más que las propias pautas arquetípicas innatas que Jung denomina nodos arquetípicos inherentes a la psique de cada persona. La imagen pertenece más al tema del “encuentro con la fuerza de la Vida y la Muerte” que a la categoría del “encuentro con la bruja”.

2. Hay versiones publicadas muy distintas de “Barba Azul” en las colecciones de Jakob y Wilhelm Grimm, Charles Perrault, Henri Pourrat y otros. También existen versiones orales en toda Asia y Mesoamérica. El Barba Azul literario que yo he descrito presenta el detalle de la llave que no cesa de sangrar. Este elemento es una característica especial del cuento de Barba Azul de mi familia que mi tía me entregó. El período en el que ella y otras mujeres húngaras, francesas y belgas fueron confinadas en un campo de trabajos forzados durante la Segunda Guerra Mundial configura la versión que yo cuento.

3. En el folclore, los mitos y los sueños, el depredador natural tiene casi siempre un depredador que también lo persigue a él. La batalla entre ambos es la que al final provoca un cambio o un equilibrio. Cuando ello no ocurre o cuando no surge ningún otro antagonista bondadoso, el cuento se suele llamar historia de terror. La ausencia de una fuerza positiva que pueda oponerse con eficacia al depredador negativo es uno de los temores más profundos del corazón humano.

En la vida diaria hay también numerosos ladrones de luz y asesinos de la conciencia. En general, el depredador se apodera del jugo creativo de la mujer por simple placer o para su propio uso, dejándola más pálida que la cera y sin saber lo que ha ocurrido mientras él está cada vez más sonrosado y saludable. La persona depredadora quiere que la mujer no preste atención a sus instintos por temor a que se dé cuenta de que han aplicado un sifón a su mente, su imaginación, su corazón, su sexualidad o lo que sea.

La pauta de la entrega de la vida del propio núcleo empieza a veces en la infancia, favorecida por las personas que cuidan de la niña y pretenden que sus cualidades y su encanto llenen su propio vacío y sacien el hambre que sienten. El hecho de que la niña sea educada de esta manera confiere un enorme poder al depredador innato y la expone a que más adelante se convierta en presa de otros. Hasta que sus instintos se vuelven a colocar en su correspondiente orden, la mujer que ha sido educada de esta manera es extremadamente vulnerable a la posibilidad de ser víctima de las tácitas y devastadoras necesidades psíquicas de los demás. En general, una mujer con los instintos bien desarrollados sabe que el depredador la acecha cuando se ve atrapada en una relación o una situación que empequeñece su vida en lugar de engrandecerla.

4. Bruno Bettelheim, Uses of Enchantment. Meaning and Importance of Fairytales (Nueva York, Knopf, 1976).

5. Von Franz, por ejemplo, dice que Barba Azul “es un asesino y nada más … “. M. L. von Franz, Interpretation of Fairytales (Dallas, Spring Publications, 1970), p. 125.

6. A mi juicio, Jung hacía conjeturas en el sentido de que el creador y lo creado estaban en fase de evolución y la conciencia del uno influía en la del otro. Es curiosa la idea de que el ser humano pueda influir en la fuerza que hay detrás del arquetipo.

7. La llamada con el teléfono que no funciona como es debido es uno de los veinte argumentos más comunes de los sueños humanos. En el caso más típico, el teléfono no funciona o la persona que sueña no consigue comprender cómo funciona. Los hilos del teléfono están cortados, los números del disco están desordenados, la línea está ocupada, el número de emergencia no se recuerda o no contesta. Esta clase de situaciones telefónicas en los sueños están estrechamente emparentadas con los mensajes erróneos o engañosamente cambiados como los del cuento La doncella manca en que el demonio cambia un jubiloso mensaje por otro de carácter malévolo.

8. Para proteger la identidad de los interesados, el nombre y la localización del grupo se han modificado.

9. Para proteger la identidad de los interesados, el nombre y la localización del grupo se han modificado.

10. Para proteger la identidad de los interesados, el nombre y la localización del grupo se han modificado.

11. Para proteger la identidad de los interesados, el nombre y la localización del grupo se han modificado.

CAPITULO 3

El rastreo de los hechos: La recuperación de la intuición como iniciación

1. Los relatos de Vasalisa y Perséfone tienen muchas coincidencias.

2. Los distintos comienzos y finales de los cuentos constituyen un tema de estudio capaz de ocupar toda una vida. Steve Sanfield, un soberbio narrador de cuentos, escritor y poeta judío, el primer narrador de cuentos afincado en Estados Unidos en los años setenta, tuvo la amabilidad de instruirme en el coleccionismo de principios y finales de cuentos como forma de arte en sí misma.

3. Encontré por primera vez el término de “madre suficientemente buena” en la obras de Donald Winnicott. Es una elegante metáfora, una de estas frases que dicen muchas páginas con tres simples palabras.

4. En la psicología junguiana se podría decir que la estructura de la madre en la psique está construida en capas: la arquetípica, la personal y la cultural. La suma de las tres constituye su aptitud o ineptitud en la estructura internalizada de la madre. Tal como se ha señalado en la psicología del desarrollo, parece ser que la construcción de una madre interior adecuada se produce en varias fases, cada una de las cuales se construye tras haber dominado la anterior. Los malos tratos infligidos a un niño pueden destruir o trastocar la imagen de la madre en la psique, dando lugar a la división de las capas subsiguientes en polaridades que son antagónicas entre sí y no ya colaboradoras. Lo cual puede no sólo anular las fases anteriores del desarrollo sino también desestabilizar las siguientes, haciendo que éstas se construyan de manera fragmentaria o idiosincrática.

Se puede poner remedio a estos retrasos del desarrollo que desestabilizan la formación de la confianza, la fuerza y la educación de la propia personalidad, porque, al parecer, esta matriz no está construida como un muro de ladrillo (que se derrumbaría en caso de que se retiraran un número excesivo de ladrillos de la parte inferior) sino que más bien está tejida como una red. Por eso muchas mujeres (y muchos hombres) se las arreglan bastante bien aunque haya muchos agujeros o retrasos en los sistemas de educación y desarrollo de su personalidad. Tales personas tienden a inclinarse por los aspectos del complejo maternal, donde la red psíquica ha sufrido menos daños. La búsqueda de un guía prudente que fomente el desarrollo puede contribuir a remendar la red cualquiera que sea el número de años que una persona lleve viviendo con la lesión.

5. Los cuentos de hadas utilizan los símbolos de la “familia adoptiva”, el “padrastro”, la “madrastra” y los “hermanastros” tanto con carácter negativo como positivo. Debido al elevado índice de personas que contraen varias veces matrimonio en Estados Unidos, hay en este país una cierta sensibilidad a propósito del uso negativo de dichos símbolos, a pesar de la existencia de numerosos cuentos de hadas protagonizados por familias adoptivas positivas, en los que los temas más frecuentes son el del anciano matrimonio del bosque que encuentra a un niño abandonado o el del padrastro que recibe favorablemente a un niño lisiado y lo ayuda a recuperar la salud o a adquirir un poder extraordinario.

6. Eso no significa que tengamos que abstenernos de ser amables en caso necesario o por libre elección. La clase de amabilidad a la que nos referimos aquí es la de tipo servil que linda con la adulación. Se trata de una amabilidad que nace del desesperado deseo de obtener algo y del hecho de sentirse impotente. Es algo similar a la situación del niño que teme a los perros y dice “perrito guapo, perrito guapo”, en la esperanza de que eso apacigüe al perro.

Hay una clase de “amabilidad” todavía más perjudicial, en la que una mujer utiliza sus malas artes para congraciarse con los demás. Piensa que tiene que pellizcar placenteramente a los demás para conseguir aquello que no cree poder obtener por otros medios. Es una forma perjudicial de ser amable, pues coloca a la mujer en la situación de sonreír e inclinarse para que los demás se sientan a gusto y sean amables con ella, la apoyen, la aprueben, le concedan favores, no la traicionen, etc. La mujer accede a no ser ella misma. Pierde su forma y asume la fachada que los demás parecen apreciar. Aunque semejante comportamiento pueda ser una poderosa táctica de camuflaje en una situación difícil sobre la que la mujer tiene escaso o nulo control, la mujer que voluntariamente encuentra motivos para colocarse casi siempre en dicha situación, se engaña a sí misma a propósito de algo que es muy serio y abandona su principal fuente de poder, que es el hecho de expresar sinceramente lo que piensa.

7. Mana es una palabra melanesia que Jung extrajo de unos estudios antropológicos a finales del siglo XIX. Pensó que el mana representaba el carácter mágico que rodeaba o emanaba de ciertas personas, ciertos talismanes, ciertos elementos naturales como el mar y la montaña, los árboles, las plantas, las rocas, los lugares y los acontecimientos. No obstante, la caracterización antropológica de la época no tenía en cuenta los testimonios personales de los miembros de las tribus, en los que se señalaba que la experiencia del mana es pragmática y misteriosa al mismo tiempo y no sólo informa sino que también conmueve. Por otra parte, por el testimonio de los místicos de todos los tiempos que han documentado sus elevaciones y descensos con el llamado mana, sabemos que la asociación con la naturaleza esencial que produce este efecto es algo que se parece mucho al enamoramiento, pues la persona se siente despojada de algo sin ella. Y, aunque al principio puede exigir mucho tiempo y una larga incubación, más tarde el sujeto establece una intensa y profunda relación con ella.

8. Los homunculi en este caso son unas minúsculas criaturas como los elfos, los duendes y otros “seres diminutos”. Aunque algunos dicen que el homunculus es un ser infrahumano, los que se consideran pertenecientes a su estirpe creen que es suprahumano, sabio, astuto y capaz de procrear a su manera.

9. Algunos rechazan el concepto de la psique animal o se distancian de la idea, según la cual los seres humanos son espirituales y animales al mismo tiempo. Una parte del conflicto reside en la creencia de que los animales carecen de espíritu y alma. Pero la propia palabra animal deriva del latín y significa una criatura viva, e incluso más propiamente “cualquier cosa que viva”, y animalis en concreto significa “dotado de aliento vital”, del vocablo anima que significa aire, aliento, vida. Es posible que en un futuro momento de la historia, tal vez no muy lejano, nos sorprenda que el antropocentrismo haya podido tener arraigo alguna vez, de la misma manera que ahora somos muchos los que nos sorprendemos de que la discriminación de los seres humanos basada en el color de la piel haya sido en otros tiempos un valor aceptable para muchos.

10. Sino se le presta atención seguirá sufriendo distintos daños en su descendencia femenina. Pero la mujer puede poner remedio, encargándose de reparar ahora los daños sufridos. No estamos hablando de la perfección sino de la construcción de una cierta fortaleza.

11. En los talleres que se organizan en las cárceles de mujeres, a veces hacemos muñecas con ramitas y también con alubias, manzanas, trigo, tejido y papel de arroz. Algunas mujeres las pintan, las cosen y las ensamblan con pegamento. Al final, hay docenas y docenas de muñecas colocadas en hileras, muchas de ellas hechas con los mismos materiales, pero todas tan distintas y singulares como las mujeres que las han hecho.

12. Uno de los problemas fundamentales de las teorías más antiguas acerca de la psicología femenina es el de que la visión de la vida femenina era muy limitada. Nadie podía imaginar que la mujer pudiera ser tanto como es. La psicología clásica era más bien el estudio de unas mujeres completamente encogidas y no el de unas mujeres que trataban de liberarse o que se estiraban y alargaban los brazos para alcanzar algo. La naturaleza instintiva exige una psicología que observe no sólo a las mujeres que se esfuerzan por hacer algo sino también a las que se están enderezando poco a poco tras haberse pasado muchos años viviendo encorvadas.

13. Esta intuición de la que hablamos no es lo mismo que las funciones tipológicas que Jung enumeraba: sentimiento, pensamiento, intuición y sensación. En la psique femenina (y masculina) la intuición es algo más que una tipología. Pertenece a la psique instintiva y al alma y parece ser que es innata, pasa por un período de maduración y tiene capacidad de percepción, conceptualización y simbolización. Es una función que pertenece a todas las mujeres (y a todos los hombres) con independencia de la tipología.

14. En la mayoría de los casos parece ser que es mejor ir cuando te llaman (o te empujan), cuando tienes la sensación de que podrás ser ágil y elástica, en lugar de oponer resistencia hasta que estallan las circunstancias psíquicas y te arrastran de todos modos al agujero, ensangrentada y magullada. A veces no hay ninguna posibilidad de conservar el equilibrio. Pero, cuando la hay, se gasta menos energía dejándose llevar que resistiendo.

15. La Madre Noche, una de las diosas de la Vida/Muerte/Vida de las tribus eslavas.

16. En toda Mesoamérica, la máscara indica que una persona ha dominado la unión con el espíritu que se representa no sólo en la máscara sino en el atuendo del espíritu que lleva. La identificación con el espíritu a través de la ropa y el adorno facial ha desaparecido casi por completo en la sociedad occidental. No obstante, el arte de hilar y de tejer son de por sí unos medios de evocar o ser informados por el espíritu. Hay pruebas fiables de que la elaboración del hilo y el tejido eran antiguamente unas prácticas religiosas utilizadas para impartir enseñanzas acerca de los ciclos de la vida, la muerte y el más allá.

17. Es bueno tener muchas personae, hacer colecciones, coser varias, reunirlas a medida que vamos avanzando por la vida. Conforme nos hacemos mayores, descubrimos que, teniendo a nuestro alcance esta colección, podemos representar cualquier aspecto del yo casi en cualquier momento que queramos. Sin embargo, se llega a un punto, sobre todo cuando se rebasa la mediana edad y se entra en la vejez, en que las propias personae cambian y se fusionan misteriosamente. A veces se produce una especie de “fusión”, una pérdida total de las personae que deja al descubierto lo que, en su máxima expresión, se podría llamar “el verdadero yo”.

18. Para trabajar de manera orgánica, conviene simplificar y centrarse más en la sensación y el sentimiento que en una excesiva intelectualización. A veces es útil, tal como uno de mis difuntos colegas, J. Vanderburgh, solía decir, pensar en términos comprensibles para un inteligente niño de diez años.

19. Éstas son curiosamente las mismas cualidades de una próspera vida del alma, pero también de un próspero negocio y una próspera vida económica.

20. Jung pensaba que se podía establecer contacto con la fuente más antigua por medio de los sueños nocturnos. (C. G. Jung, Jung Speaking, editado por William McGuire y R. F. C. Hull [Princeton, Princeton University Press, 1977].)

21. Se trata, en realidad, de un fenómeno de estados hipnogógicos e hipnopómpicos situados entre el sueño y la vigilia. Está bien documentado en laboratorios del sueño que una pregunta formulada al principio de la fase “crepuscular” del sueño parece rebuscar en los “hechos archivados en el cerebro” durante las fases sucesivas del sueño, aumentando la capacidad de producir una respuesta directa al despertar.

22. Había una anciana que vivía en una choza del bosque cerca del lugar donde yo crecí. Se comía cada día una cucharadita de tierra. Decía que eso alejaba las penas.

23. A lo largo de toda la tradición oral y escrita de los cuentos de hadas, se registran muchas contradicciones a este respecto. Algunos cuentos dicen que el hecho de ser sabia de joven hace que una persona viva más tiempo. Otros señalan que ser viejo de joven no es tan bueno. Por otra parte, algunos de dichos cuentos son proverbios que pueden interpretarse de distintas maneras según la cultura y la época de las que procedan. Pero, a mi juicio, otros son una especie de koan* más que una instrucción. En otras palabras, las frases pretenden ser meditadas más que comprendidas literalmente y la meditación puede llevar finalmente a un satori o repentina comprensión.

* En el zen, pregunta absurda que se hace al alumno para provocar en él una reflexión, de la que nacerá el estado de iluminación. (N. de la T.)

24. Esta alquimia puede derivar de unas observaciones mucho más antiguas que los escritos metafóricos. Varias ancianas narradoras de cuentos tanto de la Europa oriental como de México me han dicho que el simbolismo del negro, el rojo y el blanco deriva de los ciclos femeninos de la menstruación y la reproducción. Tal como saben todas las mujeres que han menstruado, el negro es la representación del desprendido revestimiento del útero en el que no ha anidado el óvulo. El rojo simboliza no sólo la retención de la sangre en el útero durante el embarazo sino también la “mancha de sangre” que anuncia el comienzo del parto y la llegada de una nueva vida. El blanco es la leche de la madre que fluye para alimentar al recién nacido. Todo ello se considera un ciclo de transformación completo y yo siempre me he preguntado si la alquimia no debió de ser un intento de crear un recipiente similar a la matriz y toda una serie de símbolos y acciones similares a los ciclos de la menstruación, la gravidez, el alumbramiento y la lactancia. Es probable que exista un arquetipo del embarazo que no hay que tomar en sentido literal y que afecta o atrae a ambos sexos, los cuales tienen que buscar posteriormente el medio de simbolizarlo de una manera que resulte significativa para ellos.

25. He estudiado durante muchos años el color rojo en los mitos y los cuentos; el hilo rojo, las zapatillas rojas, la capa roja, etc. Creo que muchos fragmentos de los mitos y los cuentos de hadas derivan de las antiguas “diosas rojas”, las divinidades que presidían todo el espectro de la transformación femenina —todos los acontecimientos “rojos”—, es decir, la sexualidad, el parto y el erotismo, y que inicialmente formaban parte del arquetipo de las tres hermanas del nacimiento, la muerte y la resurrección y también de los mitos del nacimiento y la muerte del sol en todo el mundo.

26. La antropología decimonónica consideraba erróneamente que la reverencia tribal a los ancianos y los abuelos difuntos y la conservación ritual de los relatos acerca de la vida de los ancianos eran una forma de “culto”. Esta desafortunada proyección sigue estando presente en distintas literaturas “modernas”. A mi juicio, sin embargo, tras haberme pasado varias décadas participando en el ritual familiar del Día de los muertos, el “culto ancestral”, término forjado hace mucho tiempo por la antropología clásica, debería llamarse más propiamente afinidad con los antepasados, es decir, una relación constante con los venerados antepasados. El ritual de la afinidad respeta a la familia, sanciona la idea de que no estamos separados los unos de los otros, de que una sola vida humana no carece de significado y, especialmente, de que las buenas obras de los que nos han precedido poseen un valor inmenso, pues nos enseñan y nos guían.

27. Se han encontrado muchos huesos femeninos en Çatal Hüyük, un emplazamiento neolítico en fase de excavación en Anatolia.

28. Hay otras versiones del cuento y otros episodios e incluso en algunos casos epílogos o anticlímax, pegados al final del relato central.

29. Vemos el símbolo de la forma de la pelvis en cuencos e iconos del este de los Balcanes y de emplazamientos de la antigua Yugoslavia cuya datación Gimbutas sitúa en el 5—6000 a.d.C. Marija Gimbutas, The Goddesses and Gods of Old Europe: Myths and Cult Images (Berkeley, University of California Press, 1974. Edición revisada, 1982).

30. La imagen del dit aparece también en los sueños, a menudo como algo que se transforma en un objeto útil. Algunos de mis colegas médicos aventuran la posibilidad de que sea un símbolo del embrión o el óvulo en su fase más temprana. Las narradoras de cuentos de mi familia se refieren a menudo al dit como los óvulos.

31. Es posible que el espíritu y la conciencia del individuo tengan una “sensación” sexual y que esta masculinidad o feminidad del espíritu y demás posea un carácter innato, cualquiera que sea el sexo físico.

CAPITULO 4

El compañero: La unión con el otro

1. Este verso al final del cuento es tradicional en el África occidental. Me lo enseñó Opalanga, una griot.

2. Existe en Jamaica una canción infantil que podría ser un vestigio de este cuento: “Para asegurarme de que el sí es un sí hasta el final/se lo pregunto otra vez1 y otra y otra y otra.” La canción me la confió V. B. Washington que ha sido durante toda mi vida como una madre para mí.

3. El perro se comporta en una comunidad de perros de una manera distinta a como lo hace cuando es un animal doméstico en una familia humana.

4. Robert Bly, comunicación personal, 1990.

CAPITULO 5

La caza: Cuando el corazón es un cazador solitario

1. Eso no significa que la relación termina sino que ciertos aspectos de la relación se desprenden de la piel, pierden el caparazón, desaparecen sin dejar rastro, no indican su paradero y, de repente, reaparecen con otra forma, otro color y otra textura.

2. Durante una de mis visitas a la lujuriante tierra de México sufrí un dolor de muelas y un boticario me envió a una mujer famosa por su capacidad de aliviar los dolores de muelas. Mientras me aplicaba las medicinas, la mujer me habló de Txati, el gran espíritu femenino. Deduje de su relato que Txati era una diosa de la Vida/Muerte/Vida, pero hasta ahora no he encontrado ninguna referencia en la literatura académica. Entre otras cosas, mi abuelita, la curandera me dijo que Txati es una gran curandera que, al mismo tiempo, es el pecho y la tumba. Txati lleva consigo un cuenco de cobre; sí se le da la vuelta en un sentido, contiene y derrama alimento; si se le da la vuelta en el otro, se convierte en el recipiente del alma de los que acaban de morir. Txati es la que preside los alumbramientos, las relaciones amorosas y la muerte.

3. Hay muchas versiones de la historia de Sedna, una poderosa divinidad que vive bajo el agua y es invocada por las curanderas que le piden el restablecimiento de la salud y la vida de los enfermos y los moribundos.

4. Ciertamente, la “ocupación de espacio” puede ser una válida necesidad de soledad, pero seguramente es la “mentira piadosa” más habitual en las relaciones de nuestra época. En lugar de hablar de lo que la preocupa, la persona “ocupa un espacio”. Es una versión adulta de “El perro se me ha comido los deberes” o “mi abuela murió … ” por quinta vez.

5. Y también de lo no todavía bello.

6. Del poema de caza “Integrity”. Adrienne Rich, The Fact of a Doorframe, Poems Selected and New, 1950—1984. Nueva York, W. W. Norton, 1984.

7. La inclusión del más joven que venda la herida del más viejo pertenece al cuento de mi familia “La herida que apestaba”.

8. Es un resumen de un cuento muy largo que, para contarse como es debido, suele exigir “tres noches durante la estación de los relámpagos”.

CAPITULO 6

El hallazgo de la manada: La dicha de la pertenencia

1. Aunque algunos analistas junguianos consideran que Andersen era un “neurótico” cuya obra no merecía estudiarse, yo creo que ésta y, sobre todo, los temas de los cuentos que elegía para embellecerlos, son muy importantes, pues reflejan el sufrimiento de los niños y el sufrimiento del Yo del alma. Esta sección y este desmenuzamiento del alma juvenil no es sólo un tema habitual en el tiempo y el lugar en los que Andersen vivió. Sigue siendo una cuestión esencial del alma en todo el mundo. Aunque el tema de los malos tratos al alma y al espíritu de los niños, los adultos o los ancianos puede ser objeto de menosprecio como consecuencia de sus intelectualizaciones románticas, yo creo que Andersen lo afronta con honradez. La psicología clásica en general se adelanta a la comprensión por parte de la sociedad de la extensión y profundidad de los malos tratos infantiles en las distintas clases y culturas. Y los cuentos de hadas se adelantan a la psicología en el descubrimiento del daño deliberado que los seres humanos se causan entre sí.

2. El narrador rústico de cuentos es el que tiende a no tener demasiadas capas de cinismo y conserva el sentido común y también el sentido del mundo nocturno. Según esta definición, un individuo instruido que se ha criado en una metrópoli de asfalto podría ser un rústico. La palabra se refiere más al estado mental que al hábitat físico del individuo. En mi infancia, oí contar El patito feo por boca de “las tres Katies”, mis ancianas tías paternas, todas ellas rústicas.

3. Ésta es una de las principales razones por las que un adulto se somete a un análisis o a un auto análisis: para clasificar y ordenar los factores y complejos paternos, culturales y arquetípicos de tal forma que, como en los cuentos de La Llorona, el río se mantenga lo más limpio posible.

4. Sísifo, el Cíclope y Calibán, las tres figuras masculinas de la mitología griega, son conocidos por su resistencia y fiereza y por la dureza de su piel. En las culturas en las que no se permite que las mujeres se desarrollen en todas direcciones, se suelen reprimir en ellas estas llamadas cualidades masculinas. Cuando se produce una inhibición psíquica y cultura¡ del desarrollo masculino en las mujeres, éstas se ven apartadas del cáliz, el estetoscopio, el pincel, la bolsa del dinero, los cargos políticos, etc.

5. Véanse las obras de Alice Miller: Drama of the Gifted Child, For Your Own Good, Thou Shalt Not Be Aware.

6. Para demostrar este aserto, no hace falta que los ejemplos del alejamiento de la mujer de su propia manera de trabajar y vivir sean dramáticos. Entre los más recientes figuran las leyes que dificultan o impiden que una mujer (o un hombre) se gane el sueldo en casa, permaneciendo simultáneamente cerca del mundo del trabajo, el hogar y los hijos. Las leyes que impiden que el individuo mantenga la cohesión del trabajo, la familia y la vida personal ya hace tiempo que tendrían que haberse modificado.

7. Hay todavía mucha esclavitud en el mundo. A veces no se llama así, pero, cuando una persona no es libre de “irse” y es castigada si “huye”, no cabe duda de que estamos en presencia de la esclavitud. Cuando una persona se ve obligada a realizar un trabajo doloroso o a hacer unas elecciones humillantes que no redundan en su propio beneficio sino que simplemente le sirven para subsistir o recibir una mínima protección, también estamos en presencia de una esclavitud. Bajo las esclavitudes de todas clases las familias y los espíritus se quiebran y se pierden durante muchos años, cuando no para siempre.

Pero también existe todavía la esclavitud propiamente dicha. Una persona que estuvo recientemente en una isla del Caribe me contó que en uno de los hoteles de lujo de allí acababa de llegar un príncipe de Oriente Medio con todo su séquito en el que figuraban numerosas esclavas. Todo el personal del hotel corría de un lado para otro, tratando de impedir que se cruzaran en el camino de un conocido representante negro del movimiento en favor de los Derechos Civiles de Estados Unidos que también se alojaba en el hotel.

8. Entre ellas había madres niñas de tan sólo doce años, adolescentes, mujeres maduras, mujeres embarazadas después de una noche de amor, una noche de placer o una noche de amor y placer, víctimas de incestos y violaciones, todas ellas maltratadas y duramente atacadas por una cultura firmemente dispuesta a perjudicar tanto al hijo como a la madre con la difamación y el ostracismo.

9. Varios autores han escrito acerca de este tema. Véanse las obras de Robert Bly, Guy Corneau, Douglas Gillette, Sam Keen, John Lee, Robert L. Moore, etc.

10. Es uno de los mitos más estúpidos que existen acerca del envejecimiento, el de que una mujer se convierte en una persona tan completa que ya no necesita nada y es una fuente de toda suerte de cosas para los demás. No, la mujer es como un árbol que necesita agua y aire por muy viejo que sea. La anciana es como el árbol; no hay ningún punto final, ningún término repentino, sino más bien un desarrollo de las raíces y las ramas y, con los debidos cuidados, mucho florecimiento.

11. Me lo facilitó mi amiga española y alma gemela Faldiz.

12. Jung utilizaba este término para referirse al tonto inocente de los cuentos de hadas que casi siempre desaparece al final.

13. De jan Vanderburgh, comunicación personal.

14. Ha habido en la psicología junguiana un prejuicio que puede oscurecer el diagnóstico de un grave trastorno y es el de que la introversión es un estado normal cualquiera que sea el grado de mortal apatía del individuo. A veces, un silencio mortal que a veces se interpreta como una introversión oculta con frecuencia un profundo drama. Cuando una mujer es “tímida” o profundamente “introvertida” o dolorosamente “modesta”, conviene mirar bajo la superficie para ver si es algo de carácter innato o si se trata de una lesión.

15. Carolina Delgado, asistenta social junguiana y artista de Houston, utiliza ofrendas como bandejas de arena a modo de instrumentos proyectivos para evaluar el estado psíquico del individuo.

16. La lista de mujeres “distintas” es muy larga. Pensemos en cualquier modelo por antonomasia de los últimos siglos y veremos que a menudo se trata de personas que se encontraban al margen o pertenecían a un subgrupo o estaban fuera de la corriente principal.

CAPITULO 7

El júbilo del cuerpo: La carne salvaje

1. Las mujeres tehuana dan palmadas y tocan no sólo a sus hijos y no sólo a sus hombres, sus abuelas y abuelos, no sólo a la comida, las prendas de vestir y los animales domésticos sino que también lo hacen entre sí. Es una cultura muy táctil que, al parecer, favorece el próspero desarrollo de sus miembros.

De igual modo, observando jugar a los lobos, vemos que se dan golpes entre sí en una especie de ondulante danza. El contacto de la piel comunica algo así como “Tú nos perteneces, nosotros nos pertenecemos”.

2. Parece ser, a través de observaciones informales de distintos grupos nativos aislados, que, pese a la existencia de los solitarios de la tribu —que quizá sólo viven parcialmente en ella y no siguen necesariamente y en todo momento sus valores— los grupos centrales se aproximan respetuosamente a los varones y a las mujeres, independientemente de la forma, el tamaño y la edad. A veces se gastan bromas entre sí acerca de esto o de aquello, pero no lo hacen con maldad ni con ánimo excluyente. Este acercamiento al cuerpo, el sexo y la edad forma parte de una visión más amplia y de una forma de amor distinta.

3. Algunos han señalado que el respeto a los estilos de vida y a los valores “aborígenes, antiguos o vetustos” es una manifestación de sentimentalismo, una añoranza de tiempos pasados y una absurda fantasía de cuento de hadas. Y añaden que las mujeres de otros tiempos vivían una existencia muy dura, plagada de enfermedades, etc. Es cierto que las mujeres de los mundos pasado y presente tenían/tienen que trabajar muy duro y a menudo en condiciones de explotación, eran/son maltratadas y las enfermedades estaban/están muy extendidas. Todo eso es cierto y lo es también para los hombres.

Sin embargo, en los grupos nativos y entre mis gentes latinoamericanas y húngaras que son pueblos decididamente tribales, que forman clanes, crean tótems, hilan, tejen, plantan, cosen y procrean, compruebo que, por muy dura y difícil que sea la vida, los antiguos valores —aunque uno tenga que cavar para encontrarlos o tenga que volver a aprenderlos— existe un firme apoyo al alma y la psique. Muchas de las llamadas “costumbres antiguas” son una forma de alimento que jamás se deteriora y cuya cantidad aumenta cuanto más se utiliza.

Aunque hay una manera sagrada y profana de abordar las cosas, creo que el hecho de admirar o tratar de emular ciertas “costumbres antiguas” no es una forma de sentimentalismo sino más bien de sensatez. En muchos casos, el hecho de atacar el legado de los viejos valores espirituales es, una vez más, un intento de apartar a la mujer de los legados de su estirpe matrilineal. Es beneficioso para el alma aprender simultáneamente de la sabiduría pasada, del poder presente y del futuro de las ideas.

4. Si hubiera un “mal espíritu” en el cuerpo de las mujeres, estaría en buena parte introyectado por una cultura que siente un profundo desconcierto ante el cuerpo natural. Si bien es cierto que una mujer puede ser su peor enemigo, una niña no nace odiando su propio cuerpo sino que más bien se complace en descubrirlo y en usarlo tal como podemos ver al observar a una niña.

5. O su padre, que para el caso es lo mismo.

6. Durante años se ha escrito y divulgado una enorme cantidad de material acerca del tamaño y la configuración del cuerpo humano y del de las mujeres en particular. Con muy pocas excepciones, casi todos los escritos proceden de autores a quienes algunas configuraciones les resultan desagradables o repulsivas. También es importante averiguar lo que opinan tanto las mujeres que están mentalmente sanas cualquiera que sea su configuración corporal, como, sobre todo, las que están mentalmente sanas y tienen un tamaño considerable. Aunque no entra en el propósito de este libro, parece ser que “la mujer que grita en el interior del cuerpo” es en general una profunda proyección e introyección de la cultura. Se trata de algo que hay que examinar con mucho detenimiento desde el punto de vista de unos prejuicios culturales más profundos y unas patologías relacionadas con algo más que el tamaño como, por ejemplo, la hipertrófica sexualidad de la cultura, el hambre del alma, la estructura jerárquica y de castas en la configuración corporal, etc. Sería bueno tender por así decirlo a la cultura en el diván del psicoanalista.

7. Desde una perspectiva arquetípica, es posible que la obsesión por esculpir el cuerpo físico surja cuando el propio mundo o el mundo en general están tan descontrolados que los individuos intentan controlar en su lugar el pequeño territorio de sus cuerpos.

8. Aceptada en el sentido de la equiparación y también del cese de las burlas.

9. Martin Freud, Glory Reflected: Sigmund Freud, Man and Father (Nueva York, Vanguard Press, 1958).

10. En los cuentos de la alfombra mágica hay muchas descripciones distintas del estado de la alfombra: Era roja, azul, vieja, nueva, persa, de las Indias Orientales, procedía de Estambul, pertenecía a una menuda anciana que sólo la sacaba en… etc.

11. La alfombra mágica es un tema arquetípico fundamental en los cuentos prodigiosos del Oriente Medio. Uno de ellos se titula “La alfombra del príncipe Husein” y se parece mucho al “Cuento del príncipe Ahmed” de Las mil y una noches.

12. Hay en el cuerpo ciertas sustancias naturales, algunas de ellas muy bien documentadas como, por ejemplo, la serotonina, que, al parecer, producen una sensación de bienestar e incluso de euforia. Tradicionalmente los individuos alcanzan dichos estados por medio de la oración, la meditación, la contemplación, la perspicacia, el uso de la intuición, el trance hipnótico, la danza, ciertas actividades físicas, el canto y otros profundos estados del locus del alma.

13. En las investigaciones interculturales me han llamado la atención los grupos que son expulsados de la corriente principal y que, sin embargo, conservan e incluso refuerzan su integridad. Resulta fascinante observar cómo una y otra vez el grupo expulsado que conserva su dignidad suele ser admirado y buscado finalmente por parte de la misma corriente dominante que inicialmente lo había echado.

14. Una de las muchas maneras de perder el contacto consiste en no saber dónde están enterrados los familiares y amigos.

15. Seudónimo para proteger su intimidad.

16. Ntozake Shange, para las chicas de color que han pensado en el suicidio cuando basta el arco iris (Nueva York, Macmillan, 1976).

CAPITULO 8

El instinto de conservación:

La identificación de las trampas, las jaulas y los cebos envenenados

1. De la raíz latina sen, que significa “viejo”, proceden los vocablos afines, señora, señor, senado y senil.

2. Hay culturas internas y externas. Ambas se comportan de manera muy parecida.

3. Barry Holston Lopez lo define en su obra Of Wolves and Men como “borrachera de carne”. (Nueva York, Scribner’s, 1978).

4. Se pueden cometer “excesos” tanto si una persona se ha criado en la calle como si siempre ha llevado medias de seda. Las falsas amistades, las hipocresías, la anestesia del dolor, la conducta protectora, la opacidad de la propia luz, todo eso le puede ocurrir a un individuo cualquiera que sea su origen.

5. De la abadesa Hildegard von Bingen, también conocida como santa Hildegarda. Ref: MS2 Wiesbaden, Hessische Landesbibliotheke.

6. La técnica del “no hay galletita hasta que hagas los deberes” se llama principio Primack o “norma de la abuela” en primer curso de Psicología.

7. Joplin no pretendía hacer ninguna manifestación política negándose a usar maquillaje. Como muchas adolescentes, tenía la tez llena de granos y parece ser que durante sus estudios secundarios se veía más como una compañera de los chicos que como una posible novia.

En los años sesenta en Estados Unidos muchas de las nuevas militantes se negaban a maquillarse como una manera de manifestar su postura política, queriendo decir con ello que no querían presentarse como unos apetecibles objetos de consumo para los hombres. A diferencia de ellas, los hombres y mujeres de muchas culturas indígenas se pintan la cara y el cuerpo tanto para repeler como para atraer. Esencialmente, el adorno del propio cuerpo suele ser prerrogativa de lo femenino y la manera y la decisión de si hacerlo o no constituyen, tanto en un caso como en el otro, un lenguaje corporal que transmite lo que la mujer quiere.

8. Para una buena biografía de Janis Joplin, que vivió una moderna versión de “Las zapatillas rojas”, véase Myra Friedman, Buried Alive: The Biography of Janis Joplin (Nueva York, Morrow, 1973). Existe una versión revisada publicada por Harmony Books, NY, 1992.

9. Con eso no se pretende pasar por alto la etiología orgánica y, en algunos casos, el deterioro yatrogénico.

10. Es probable que las más modernas versiones que tenemos del cuento de “Las zapatillas rojas” muestren con más claridad que mil páginas de investigación histórica de qué manera el tema inicial de estos ritos se deformó y corrompió. De todos modos, las versiones restantes, a pesar de ser unos simples vestigios, nos dicen exactamente lo que necesitamos saber para poder sobrevivir y prosperar en una cultura y/o un ambiente psíquico que remeda el proceso destructivo que se describe en el cuento. En este sentido, tenemos la suerte de haber conservado un cuento fragmentario que señala claramente las trampas psíquicas que nos esperan en el aquí y el ahora.

11. Los ritos de las aborígenes antiguas y contemporáneas suelen llamarse ritos de la “pubertad” y la “fertilidad”. Sin embargo, tales denominaciones han sido vistas casi siempre en la antropología, la arqueología y la etnología, por lo menos desde mediados del siglo XIX, desde una óptica masculina. Por desgracia, hay frases que distorsionan y fragmentan el proceso de la vida femenina en lugar de representar la realidad efectiva.

Metafóricamente, la mujer pasa muchas veces y de distintas maneras tanto hacia arriba como hacia abajo a través de los orificios óseos de su pelvis y cada vez que lo hace tiene la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos. El proceso abarca toda la vida de la mujer. La llamada fase de la “fertilidad” no empieza con la menstruación ni termina con la menopausia.

Todos los ritos de la “fertilidad” deberían llamarse más propiamente ritos del umbral; cada uno de ellos debería recibir el nombre de su poder transformativo específico, en referencia no sólo a lo que se puede realizar por fuera sino también a lo que se puede conseguir por dentro. El ritual de bendición diné (navajo) llamado “El camino de la belleza” es un buen ejemplo de lenguaje y denominación que define la esencia de la cuestión.

12. Mourning Unlived Lives — A Psychological Study of Childbearing Loss de la analista junguiana Judith A. Savage es una obra excelente y una de las pocas de su clase acerca de esta cuestión de importancia tan trascendental para las mujeres (Wilmette, Illinois, Chiron, 1989).

13. Los ritos como los yogas hatha y tántrico, la danza y otras actividades que ordenan la relación del individuo con su propio cuerpo poseen una inmensa capacidad de restablecimiento del poder.

14. En algunas tradiciones folklóricas se dice que el demonio no se encuentra a gusto con la forma humana, que no encaja del todo en ella y que por eso cojea. En el cuento, la niña de “Las zapatillas rojas” se ve privada de sus pies y tiene que cojear por haber bailado por así decirlo con el demonio y haber adquirido su “cojera”, es decir, su excesiva y mortífera vida infrahumana.

15. En la época cristiana, las antiguas herramientas del zapatero se convirtieron en sinónimo de los instrumentos de tortura del demonio: la lima, las pinzas, las tenazas, los alicates, el martillo, la lezna, etc. En la época pagana, los zapateros compartían la responsabilidad espiritual de propiciarse la voluntad de los animales de los cuales procedía el cuero de los zapatos, las suelas, el forro y la envoltura. Hacia el siglo XVI se decía en toda la Europa no pagana que “los falsos profetas están hechos de caldereros y zapateros”.

16. El psicólogo experimental doctor Martin Seligman y otros han llevado a cabo estudios acerca de la normalización de la violencia y la impotencia aprendida.

17. En los años setenta, en su obra fundamental acerca de las mujeres maltratadas (The Battered Woman [Nueva York, Harper & Row, edición 1980]), Lenore E. Walker aplicó este principio al misterio del por qué las mujeres permanecían al lado de los hombres que tan duramente las maltrataban.

18. O de las personas jóvenes o desamparadas que nos rodean.

19. El movimiento feminista N.O.W. y otras organizaciones, algunas de carácter ecologista y otras de carácter educativo o de defensa de los derechos estaban/están encabezados, desarrollados y difundidos por muchísimas mujeres que corrieron grandes riesgos para dar un paso al frente y hablar, y que —y eso es tal vez lo más importante— lo siguen haciendo a pleno pulmón. En el campo de los derechos hay muchas voces y asociaciones tanto femeninas como masculinas.

20. Esta represión de las mujeres por parte de sus compañeras o de las mayores reduce la controversia y aumenta la seguridad de las mujeres que se ven obligadas a vivir en condiciones hostiles. Pero en otras circunstancias induce psicológicamente a las mujeres a lanzarse de cabeza a las traiciones mutuas, cortando con ello otra herencia matrilineal, la de las ancianas que hablan en favor de las más jóvenes, intervienen, designan, celebran consejos con quienquiera que sea con el fin de conservar una sociedad equilibrada en la que todo el mundo tenga garantizados sus derechos.

En otras culturas donde cada sexo se considera hermana o hermano, los parámetros jerárquicos impuestos por la edad y el poder quedan atemperados por las solícitas relaciones y la responsabilidad para todos y cada uno de los individuos.

Las mujeres que han sido traicionadas en su infancia piensan que también serán traicionadas por el amante, el patrono y la cultura. Sus primeras experiencias de traición se produjeron en el transcurso de uno o de varios incidentes dentro de su propio ámbito femenino o familiar, Es un milagro más de la psique que tales mujeres puedan seguir siendo tan confiadas tras haber sido tan traicionadas.

Las traiciones se producen cuando los que ostentan el poder ven el peligro y apartan el rostro. La traición se produce cuando la gente rompe las promesas, incumple los compromisos de ayuda, protección, solidaridad, respaldo y, en su lugar, evita los comportamientos valientes y se muestra distraída, indiferente o ignorante de lo que ocurre.

21. La adicción es cualquier cosa que vacíala vida haciendo que ésta “parezca” mejor.

22. El hambre, la fiereza o la adicción no son de por sí una causa de psicosis sino un ataque primario y continuado a la fuerza de la psique. Un complejo oportunista podría inundar teóricamente la psique debilitada. Por eso es importante curar el instinto herido para que, en la medida de lo posible, la persona no permanezca mucho tiempo en estado vulnerable o de deterioro.

23. Charles Simic, Selected Poems (Nueva York, Braziller, 1985).

24. “The Elements of Capture“, 1982, Dra. C. P. Estés, de la tesis de posdoctorado.

Tomar una niña prototipo.

Domesticarla muy pronto, a ser posible antes de que aprenda el lenguaje y la locomoción.

Socializarla al máximo.

Provocarle el hambre de su naturaleza salvaje.

Aislarla de los sufrimientos y las libertades de los demás para que no pueda comparar su vida con nada.

Enseñarle un solo punto de vista.

Dejarla en la indigencia (o en la aridez o el frío) y que todos lo vean pero nadie se lo diga.

Separarla de su cuerpo natural, privándola de su relación con este ser.

Soltarla en un ambiente en el que pueda matar en exceso las cosas que previamente se le habían negado, tanto las emocionantes como las peligrosas.

Darle amigos que también se mueran de hambre y la animen a entregarse a los excesos.

Dejar, por prudencia y afán de protección, que sus instintos heridos no se curen.

A causa de sus excesos (poca comida, demasiada comida, droga, falta de sueño, sueño excesivo, etc.), dejar que la Muerte se vaya acercando a ella.

Dejar que luche por la recuperación de la persona de la “buena chica” y alcance el triunfo, pero sólo de vez en cuando.

Y, finalmente, dejar que se entregue tanto psicológica como físicamente a unos excesos adictivos letales de por sí o a otros abusos (alcohol, sexo, cólera, aquiescencia, poder, etc.)

Ahora la mujer ya está atrapada. Si invertimos el proceso, aprenderá de nuevo a ser libre. Si reparamos sus instintos, volverá a ser fuerte.

CAPITULO 9

La vuelta a casa: El regreso a sí misma

1. El tema central de este cuento, el hallazgo del amor y el hogar, y el enfrentamiento con la naturaleza de la muerte es uno de los muchos que están presentes en todo el mundo. (Los países fríos de todo el mundo también tienen en común el dicho “tener que romper las palabras congeladas en los labios del que habla y derretirlas junto al fuego para comprender lo que ha dicho”.)

2. También se dice en muchos grupos étnicos que el alma no se encarna en el cuerpo ni alumbra el espíritu hasta tener la certeza de que el cuerpo en el que va a habitar está prosperando efectivamente. En nuestras más antiguas tradiciones, por esta razón a un niño no se le suele imponer el nombre hasta pasados siete días del nacimiento o dos ciclos lunares o bien al cabo de un período de tiempo todavía más largo para demostrar con ello que la carne es lo bastante fuerte para recibir el alma que a su vez alumbrará el espíritu. Además, muchos sostienen la sensata idea de que a un niño no se le debería pegar jamás, pues tal cosa aleja el espíritu de su cuerpo y el hecho de recuperarlo y volver a colocarlo en el hogar que le corresponde es un proceso muy arduo y prolongado.

3. El vocablo “iniciación” procede del verbo latino initiare. Una iniciada es una mujer que está iniciando un nuevo camino, que está siendo instruida. Una iniciadora es una persona entregada a la difícil tarea de explicar lo que sabe acerca del camino, que indica la “manera” y guía a la iniciada para que pueda afrontar los retos y aumentar su poder.

4. En las iniciaciones defectuosas, la iniciadora sólo busca a veces los fallos de la iniciada y olvida o pasa por alto el setenta por ciento restante del proceso de la iniciación: el fortalecimiento de los dones y las cualidades de la mujer. A menudo la iniciadora crea dificultades sin prestar ningún apoyo, provoca situaciones de peligro y se sienta a ver lo que ocurre. Se trata de un vestigio de un fragmentario estilo de iniciación masculino, un estilo en el que se cree que la vergüenza y la humillación fortalecen a una persona. En tales casos, las iniciadoras provocan dificultades pero no prestan el necesario apoyo. 0 bien cuidan mucho el procedimiento, pero apenas se tienen en cuenta las importantes necesidades de sentimiento y la vida del alma. Desde el punto de vista del alma y el espíritu, una iniciación cruel o inhumana jamás refuerza el sentimiento de hermandad con las demás mujeres ni la afiliación. Es algo incomprensible.

A falta de iniciadoras competentes o situada en un medio en el que las iniciadoras aconsejan y apoyan los procedimientos inhumanos, la mujer intenta iniciarse ella misma. Se trata de una empresa admirable y de una hazaña extraordinaria aunque la mujer sólo consiga alcanzar las tres cuartas partes de su propósito y es una tarea digna de todo elogio, pues la mujer tiene que prestar mucha atención a la psique salvaje para saber lo que ocurrirá después y después y después y seguir adelante sin tener ninguna seguridad de que eso es lo que siempre se ha hecho antes y ha dado lugar miles de veces a un resultado apropiado.

5. Existe un perfeccionismo negativo y un perfeccionismo positivo. El negativo gira en torno al temor de que se descubra la propia ineptitud. El perfeccionismo positivo se esfuerza al máximo y trata de hacer las cosas lo mejor posible por el simple afán de aprender. El perfeccionismo positivo espolea a la psique a aprender a hacer mejor las cosas; cómo escribir, hablar, pintar, comer, relajarse, rezar mejor, etc. El perfeccionismo positivo actúa repetidamente de una determinada manera para hacer realidad un sueño.

6. “Ponerse el corsé de acero” es una frase forjada por Yancey Ellis Stockwell, una extraordinaria terapeuta y narradora de cuentos.

7. Patrocinado por la Women’s Alliance y muchas notables sanadoras, entre ellas, la médica de prisiones doctora Tracy Thomson y la enérgica curandera—narradora de cuentos Kathy Park.

8. Del poema “Wornan Who Lives Under the Lake”, 1980, C. P. Estés, Rowing Songsfor the Night Sea Journey; Contemporary Chants (Edición privada, 1989).

9. Del poema “Come Cover Me With Your Wildness”, 1980, C. P. Estés. Ibíd.

10. Traducido al inglés del poema La bolsita negra, 1970, C. P Estés. Ibíd.

11. Sus imágenes verbales y frases hechas pasaron a los grupos étnicos hispanos y centroeuropeos en aquella parte del país.

12. No tienen porqué ser los hijos. Puede ser cualquier cosa. “Las plantas de mi casa. Mi perro. Mis deberes. Mi pareja. Mis geranios.” Todo es un pretexto, En el fondo, la mujer se muere de miedo de irse, pero también se muere de miedo de quedarse.

13. El complejo de “serlo todo para todo el mundo” agrava la sensación de ineptitud de una mujer, instándola a comportarse como si fuera la “gran curandera”. Sin embargo, el hecho de que un ser humano pretenda convertirse en un arquetipo es algo así como pretender convertirse en Dios. Se trata de algo imposible y el esfuerzo que supone resulta totalmente agotador y extremadamente destructivo para la psique.

Mientras que un arquetipo puede resistir las proyecciones de los hombres y las mujeres, los seres humanos no pueden resistir ser tratados como si fueran arquetipos y, por consiguiente, invulnerables e inagotables. Cuando a una mujer se le pide/exige que interprete el incansable arquetipo de la gran curandera, ésta se consume a ojos vista bajo la carga de los papeles negativamente perfeccionistas. Cuando a una mujer se le pide que entre en los suntuosos confines de los arquetípicos atuendos de un ideal, es mejor que ésta clave los ojos en la distancia, sacuda la cabeza y prosiga el camino hacía su casa.

14. Adrienne Rich, de The Fact of a Doorframe (Nueva York, Norton, 1984), p. 162.

15. En otros cuentos como, por ejemplo, “La bella durmiente”, la hermosa joven se despierta no porque la besa el príncipe sino porque ya ha llegado el momento; la maldición de los cien años ya ha terminado y es hora de que ella se despierte. El bosque de abrojos que rodea la torre desaparece no porque el héroe sea superior sino porque la maldición ha terminado y ya es hora. Los cuentos de hadas nos lo repiten una y otra vez: cuando es la hora, es la hora.

16. En la psicología junguiana clásica, este niño se calificaría de psicopompo, es decir, un aspecto del anima o del animus, así llamado por Hermes, que conducía las almas al reino de ultratumba. En otras culturas el psicopompo se llama juju, bruja, anqagok, tzaddik. Estas palabras se utilizan como nombres propios y a veces como adjetivos para describir la magia de un objeto o una persona.

17. En el cuento, el olor de la piel de foca hace que el niño experimente todo el impacto del profundo amor espiritual de su madre. Una parte de la forma del alma de su madre lo traspasa y le confiere conciencia sin hacerle daño. Todavía entre algunas familias inuit actuales, cuando muere un ser querido, las pieles, los gorros, las polainas y otros efectos personales del difunto son utilizados por los que todavía están vivos. La familia y los amigos lo consideran una transmisión de alma a alma, necesaria para la vida. Creen que la ropa, las pieles y las herramientas del difunto conservan un poderoso vestigio de su alma.

18. Mary Uukulat es mi fuente y me dio a conocer la antigua idea de que el aliento está hecho de poesía.

19. Ibíd.

20. Oxford English Dictionary.

21. Las mujeres suelen tomarse el tiempo necesario para responder alas crisis de la salud física, sobre todo de la salud de los demás, pero olvidan dedicar un tiempo de mantenimiento a su relación con la propia alma. Normalmente no comprenden que el alma es el magneto, el generador central de su animación y su energía. Muchas mujeres tratan su relación con el alma como si ésta no fuera un instrumento extremadamente importante que, como todos los instrumentos valiosos, necesita protección, limpieza, lubrificación y reparación. De lo contrario, lo mismo que ocurre con un automóvil, la relación se deteriora, se produce una desaceleración en la vida cotidiana de la mujer, ésta tiene que gastar grandes cantidades de energía para llevar a cabo las tareas más sencillas y, finalmente, sufre una grave avería lejos de la ciudad o de un teléfono. Y entonces tiene que emprender a pie el largo y fatigoso camino de regreso a casa.

22. Cita de Robert Bly en una entrevista publicada en The Bloomsbury Review (enero de 1990), ” The Wild Man in the Black Coat Turns: A Conversation” por la doctora Clarissa Pinkola Estés. 1989, C. P. Estés.

CAPITULO 10

El agua clara: El alimento de la vida creativa

1. Field of Dreams, película basada en la novela Shoeless Joe, de W. P. Kinsella.

2. Por regla general, el estancamiento de la vida creativa suele deberse a varias causas: complejos interiores negativos, falta de apoyo por parte del mundo exterior y, a veces, también un sabotaje directo.

Por lo que respecta a la destrucción de los nuevos intentos y las nuevas ideas, la manipulación del modelo “o eso/o” da lugar a la paralización de las actividades creativas y a que éstas sean calificadas de poco convincentes en mayor medida que cualquier otra cosa. ¿Qué fue lo primero? ¿El huevo ola gallina? Esta pregunta es la que suele acabar con el estudio de las cosas y la determinación de sus muchos valores y hace que la persona desista de comprobar de qué manera está construida una cosa y de establecer su utilidad. Con frecuencia es mucho más útil el modelo cooperador y comparativo del “y/y”. Una cosa es esto y esto y esto. Se puede usar1no se puede usar de esta manera y de esta manera y de esta manera.

3. El cuento de “La Llorona” se remonta a tiempos inmemoriales. Siempre el mismo con alguna pequefla variación, sobre todo con respecto al atuendo. “Iba vestida como una prostituta y uno de los chicos la recogió cerca del río en El Paso. ¡Menuda sorpresa se llevó!” “Iba vestida con un largo camisón blanco.” “Iba ataviada con un vestido de novia y un largo velo blanco le cubría el rostro.”

Muchos progenitores latinos utilizan “La Llorona” como una especie de “canguro” mística. Casi todos los niños se impresionan tanto con los cuentos en los que se dice que robaba niños para sustituir a los suyos que se habían ahogado, que los muchachos de las localidades fluviales se guardan mucho de acercarse a la orilla del río cuando oscurece y procuran regresar a casa temprano.

Algunos estudiosos de estos cuentos señalan que se trata de cuentos morales destinados a asustar a la gente para que se porte bien. Conociendo la afición a la sangre de los que se inventaron estos cuentos, a mí me parecen más bien unas narraciones revolucionarias que pretenden concienciar a la gente sobre la necesidad de crear un nuevo orden. Algunas cuentistas califican a los cuentos como “La Llorona” de Cuentos de la Revolución.

Los cuentos de lucha psíquica o de cualquier otro tipo constituyen una tradición muy antigua cuyo origen es anterior a la conquista de México. Algunas de las viejas cuentistas de mi familia de México dicen que los llamados códices aztecas no son crónicas de guerra según las conjeturas de muchos estudiosos sino pictocuentos de las grandes batallas morales a las que se han enfrentado todos los hombres y todas las mujeres. Muchos estudiosos de la vieja escuela lo consideraban imposible, pues tenían la certeza de que las civilizaciones indígenas no estaban capacitadas para el pensamiento abstracto y simbólico. Creían que los individuos de las antiguas culturas eran como niños para quienes todo tenía un carácter literal. Sin embargo, vemos a través del estudio de la poesía nahuatl y maya de aquellos tiempos que la metáfora era algo habitual y que sus autores estaban brillantemente capacitados para pensar y hablar en abstracto.

4. Como, por ejemplo, en la Green National Convention de las Montañas Rocosas en 1991.

5. Facilitado por Marik Pappandreas Androupoulos, una narradora de cuentos de Corinto, a quien se lo había facilitado Andrea Zarkokolis, también de Corinto.

6. Marcel Pagnol, Jean de Florette y Manon of the Spring, traducidos por W. E. van Heyningen (San Francisco, North Point Press, 1988). Ambos fueron trasladados al cine por Claude Berri (Orion Classic Releases, 1987).

El primero se refiere a unos malhechores que obstruyen una fuente para impedir que un joven matrimonio haga realidad su sueño de vivir en el campo, cultivando sus propios alimentos en medio de la fauna salvaje, los árboles y las flores. Como consecuencia de ello, la joven familia se muere de hambre, pues el agua no baja a sus tierras. Los malhechores confían en comprar las tierras por una miseria en cuanto se corra la voz de que son estériles. El joven esposo se muere, la mujer envejece prematuramente y su hija crece sin ninguna propiedad.

En el segundo libro, la niña que ya ha crecido descubre la artimaña y venga a su familia. Hundida hasta las rodillas en el barro y con las manos ensangrentadas, arranca el cemento que tapaba la fuente. La fuente vuelve a manar, empapando la tierra en medio de una polvareda y saca a la luz la maldad de los malhechores.

7. El “temor al fracaso” es una de esas frases hechas que en el fondo no explica qué es lo que realmente teme la mujer. Por regla general, un temor consta de tres partes; una parte es un residuo del pasado (que a menudo es motivo de vergüenza), otra parte es la incertidumbre acerca del presente y la tercera es el temor a un mal resultado o a las consecuencias negativas que puedan registrarse en el futuro.

Por lo que respecta a la vida creativa, uno de los temores más comunes no es precisamente el temor al fracaso sino más bien el temor a poner a prueba las propias aptitudes. Se suele seguir un razonamiento de este tipo: Si fracasas, te podrás recuperar y empezar de nuevo por el principio; tienes por delante infinitas posibilidades. Pero ¿y si triunfas pero no rebasas el nivel de la mediocridad? ¿Y si, por mucho que te esfuerces, alcanzas el triunfo, pero no al nivel que tú querías? Ésta es la cuestión más angustiosa para las creadoras. Pero hay muchísimas más. Por eso la vida creativa es un camino muy complicado. Sin embargo, toda esta complejidad no debería apartarnos de ella, pues la vida creativa está en el centro mismo de la vida salvaje. A pesar de nuestros peores temores, la naturaleza instintiva nos presta todo su apoyo.

8. En otros tiempos las Arpías eran las diosas de la tormenta. Eran divinidades de la Vida y la Muerte. Por desgracia, les impidieron ejercer ambas funciones y se convirtieron en criaturas unilaterales. Tal como hemos visto en las interpretaciones de la naturaleza de la Vida/Muerte/Vida, cualquier fuerza que preside el nacimiento preside también la muerte. En Grecia, sin embargo, la cultura dominada por el pensamiento y los ideales de unos pocos había subrayado con tal fuerza el aspecto mortal de las Arpías mostrándolas como unas criaturas diabólicas mitad mujer mitad ave de rapiña que su naturaleza incubadora, alumbradora y nutricia quedó eliminada. Cuando Esquilo escribió la trilogía de La Orestiada en la que las Arpías mueren o son perseguidas hasta una cueva de los confines de la tierra, la naturaleza revitalizadora de estas criaturas ya había sido totalmente sepultada.

9. Se trata de una versión posterior a La Orestíada. Por cierto, no todas las capas son patriarcales y no todas las cuestiones patriarcales son negativas. Hay cierto valor incluso en las antiguas y negativas capas patriarcales de los mitos que antiguamente se complacían en acentuar las cualidades fuertes y saludables de lo femenino, pues no sólo nos muestran de qué forma una cultura conquistadora socavaba la antigua sabiduría sino que también nos pueden mostrar de qué manera una mujer sojuzgada o con los instintos heridos era obligada a verse a sí misma no sólo entonces sino también ahora, y de qué manera se podía curar.

Una serie de órdenes destructivas dirigida a las mujeres o contra las mujeres (y/o contra los hombres) deja una especie de radiografía arquetípica de aquello que se desfigura en el desarrollo de una mujer cuando ésta se educa en una cultura que no considera aceptable lo femenino. Debido a ello, no tenemos que hacer conjeturas. Todo queda grabado en las sucesivas capas de los cuentos de hadas y los mitos.

10. Muchos símbolos tienen atributos masculinos y femeninos. En general, conviene que las personas decidan por sí mismas cuál de ellos quieren utilizar como lupa para examinar las cuestiones del alma y de la psique. No tiene demasiado sentido discutir tal como suelen hacer algunos acerca de si el símbolo de algo es masculino o femenino, pues al final resulta que los símbolos no son más que unas maneras creativas de contemplar una cuestión y encierran de hecho otras fuerzas que, desde el punto de vista de Arquímedes, son insondables, No obstante, el uso de los atributos masculino o femenino sigue siendo importante, pues cada uno de ellos es una lente distinta, a través de la cual se pueden aprender muchas cosas. Por esta razón yo busco los símbolos, para ver qué se puede aprender de ellos, cómo se pueden aplicar y, sobre todo, para qué herida pueden ser un bálsamo.

11. “Is the Animus Obsolete?” Jennette Jones y Mary Ann Mattoon, en la antología The Goddess Reawakening, ed. Shirley Nichols (Wheaton, Illinois, Quest Books, 1989). El capítulo detalla el pensamiento actual acerca del concepto del animus hasta el año 1987.

12. En los mitos griegos es frecuente que las diosas tengan un hijo de sus propios cuerpos. Más adelante, el hijo se convierte en su amante/consorte/ esposo. Aunque algunos podrían tomar este hecho al pie de la letra y considerarlo una descripción del incesto, no hay que entenderlo de esta manera sino más bien como una descripción de la forma en que el alma alumbra un potencial masculino que, a medida que se va desarrollando, se convierte en una especie de fuerza y sabiduría y se combina de muchas formas con sus restantes poderes.

13. Y, a veces, también el impulso de este brazo.

14. Esencialmente, si nos apartamos de la idea de la naturaleza masculina, perdemos una de las más fuertes polaridades para pensar y entender el misterio de la naturaleza dual de los seres humanos a todos los niveles. Sin embargo, en caso de que alguna mujer se atragante ante la idea de que lo masculino forme parte de lo femenino, le sugiero que atribuya a esta naturaleza puente el nombre que ella prefiera para que, de este modo, pueda imaginar y comprender la actuación conjunta de las polaridades.

15. Oxford English Dictionary.

16. Yo lo describiría como la poderosa y dialogante naturaleza masculina que en los hombres de muchas culturas está aplanada por culpa de unas actividades cotidianas absurdas y sin el menor mérito espiritual o por culpa de la propia cultura que sojuzga a los hombres por medio de engaños hasta anularlos casi por completo.

17. En mis investigaciones he descubierto algún indicio de que algo muy parecido a este cuento puede ser una variación de las antiguas narraciones del solsticio de invierno en las que lo gastado muere y renace en otra forma más vibrante.

18. Lo recibí con mucho cariño de Kata, que sufrió penalidades durante cuatro años en un campo de trabajo ruso en los años cuarenta.

19. La transformación por el fuego o en el fuego es un tema universal. Uno de ellos relacionado con “Los tres cabellos de oro” está presente en el mito griego en el que Deméter, la gran Diosa Madre, sostiene de noche a un niño mortal sobre las llamas para conferirle la inmortalidad. Al verlo, su madre Metanira lanzó un grito desgarrador, interrumpiendo el rito. Deméter se desconcierta y abandona el impresionante proceso. “Lástima —le dice a Metanira—, ahora el niño será un simple mortal.”

CAPITULO 11

El calor: La recuperación de la sexualidad sagrada

1. Las cosas que estimulan la felicidad y el placer son siempre “puertas traseras” que se pueden explotar o manipular.

2. Los cuentos del tío Tuong—Pa o Trungpa son cuentos “verdes” protagonizados por bromistas, presuntamente originarios del Tíbet. La figura del bromista está presente en los cuentos de todos los pueblos.

3. Çatal Hüyük tiene un icono de la “entrepierna” colgado en la pared. La figura es una mujer con las piernas separadas que deja al descubierto la “boca de abajo”, quizá a modo de oráculo. La sola idea de semejante figura provoca una risa de complicidad en muchas mujeres.

4. Charles Boer, The Homeric Hymns (Dallas, Spring Publications, 1987). Se trata de una traducción excelente.

5. Los cuentos del coyote se cuentan tradicionalmente sólo en invierno.

CAPITULO 12

La demarcación del territorio: Los límites de la cólera y el perdón

1. En la familia y en el cercano medio cultural.

2. Las lesiones infantiles del instinto, el ego y el espíritu se deben al hecho de haber sido fuertemente rechazados, de no haber sido vistos, oídos o contemplados si no con comprensión, sí por lo menos con cierta ecuanimidad. Muchas mujeres sufren graves lesiones por el simple hecho de tener la razonable esperanza de que las promesas se cumplirán y ellas serán tratadas con dignidad, tendrán comida cuando estén hambrientas y serán libres de hablar, pensar, sentir y crear.

3. En cierto sentido, las antiguas emociones son como unas cuerdas de piano de la psique. Un estruendo en el mundo de arriba puede provocar una tremenda vibración de las cuerdas de la mente. Éstas pueden cantar sin necesidad de que las pulsen directamente. Los acontecimientos que tienen tonos, palabras, rasgos visuales de los acontecimientos originales pueden hacer que el individuo “luche” para impedir que “cante” el antiguo material.

En la psicología junguiana este estallido de tono fuertemente sentimental se llama constelación de un complejo. A diferencia de Freud, en cuya opinión semejante conducta era neurótica, Jung la consideraba más bien una respuesta coherente, parecida a la de los animales que han sido previamente acosados, torturados, asustados o heridos. El animal tiende a reaccionar a los olores, movimientos, instrumentos o sonidos similares a los que inicialmente le causaron daño. Y los seres humanos tienen la misma pauta de reconocimiento y reacción.

Muchos individuos controlan el viejo material de los complejos apartándose de las personas o los acontecimientos que los alteran. Semejante proceder es útil y racional algunas veces y otras no. Por ejemplo, un hombre puede evitar a todas las mujeres que son pelirrojas como su padre, que lo pegaba. Una mujer puede apartarse de todos los temas polémicos porque despiertan en ella demasiadas cosas desagradables. Sin embargo, conviene que reforcemos nuestra capacidad de afrontar toda clase de situaciones independientemente de los complejos, pues esta capacidad nos otorga una voz en el mundo y es la que nos permite modificar las cosas que nos rodean. Si sólo reaccionamos a nuestros complejos, nos pasaremos la vida escondidas en un agujero. Si podemos tolerarlos hasta cierto punto y utilizarlos como aliados echando mano, por ejemplo, de nuestra antigua cólera para otorgar más fuerza a nuestras exigencias, podremos formar y reformar muchas cosas.

4. Existen algunos trastornos cerebrales orgánicos cuya principal característica es la cólera descontrolada. En tales casos hay que recurrir a la medicación y no a la psicoterapia. Pero aquí estamos hablando de la cólera provocada por el recuerdo de algún tipo de tortura psicológica del pasado. Debo añadir que en las familias en las que hay algún miembro especialmente “sensible”, cabe la posibilidad de que otros hijos de la familia con distintas configuraciones psicológicas no se sientan tan torturados como éste a pesar de recibir un trato similar.

Los hijos tienen distintas necesidades y distintos “grosores de piel, distintas capacidades de percibir el dolor”. El que tenga menos “receptores” por así decirlo, será el menos afectado por los malos tratos. El hijo que tenga más sensores, lo percibirá todo con más intensidad y puede que incluso perciba profundamente las heridas de los demás. No es una cuestión de verdad o mentira sino de capacidad de recibir las transmisiones que se producen a su alrededor.

En la educación de los hijos, la antigua máxima, por la que cada hijo se tendría que educar no según los manuales sino según lo que uno averigua por medio de la observación de la sensibilidad, la personalidad y las cualidades, es el mejor consejo. En el mundo de la naturaleza, a pesar de que ambos son muy hermosos, un delicado filodendro puede resistir sin agua mucho tiempo mientras que un sauce, que es mucho más grande y pesado, no puede. Esta misma variación natural se registra también en los seres humanos.

Por otra parte, no hay que deducir que la cólera de un adulto sea un indicio seguro de una asignatura pendiente de su infancia. Hay mucha necesidad y espacio para la justa cólera, sobre todo en los casos en que las llamadas a la conciencia, hechas con dulzura y moderación, han sido desatendidas. La cólera es el siguiente paso en la jerarquía de la llamada de atención.

Sin embargo, los complejos negativos pueden convertir la cólera normal en una ardiente furia destructora; el catalizador es casi siempre muy leve, pero la persona reacciona como si tuviera una enorme importancia. Muchas veces las disonancias de la infancia, los golpes que recibimos en ella, pueden influir positivamente en las posturas que adoptamos en la edad adulta. Muchos dirigentes que encabezan grandes grupos políticos, culturales o de otro tipo lo hacen de una manera mucho más nutritiva y mucho mejor que aquella en la que ellos mismos se educaron.

5. Por boca de algunas viejas cuentistas japonesas he oído una variación del tema del “oso como figura valiosa” en la que el oso es estrangulado por una fuerza del mal y, como consecuencia de ello, no puede surgir nueva vida entre las personas que adoraban al oso. El cuerpo del oso se entierra entre grandes manifestaciones de dolor y de duelo. Pero las lágrimas de una mujer que caen sobre la tumba devuelven la vida al oso.

6. La liberación de la antigua cólera calcificada, trozo a trozo y capa a capa, es una tarea esencial para las mujeres. Es mejor sacar esta bomba al aire libre y hacerla estallar que dejar que explote cerca de personas inocentes. Vale la pena intentar desactivarla de una manera que sea útil y no cause daño. Muchas veces el sonido o la contemplación constante de una persona o un proyecto aumenta nuestra irritación. Es bueno alejarse del estímulo cualquiera que éste sea. Hay muchas maneras de hacerlo: cambiar de habitación, de lugar, de tema, de decorado. Resulta extremadamente útil.

Los viejos supieron comprender la razón que se ocultaba detrás del consejo de contar hasta diez. Si podemos interrumpir aunque sólo sea provisionalmente la corriente de adrenalina y de otras sustancias químicas de “combate” que se vierte en nuestros sistemas corporales durante el acceso inicial de cólera, podremos detener el proceso de vuelta a los sentimientos y las reacciones que rodearon un drama del pasado. Si no hacemos una pausa, las sustancias químicas seguirán fluyendo durante mucho tiempo y acabarán empujándonos literalmente a una conducta cada vez más hostil tanto con motivo como sin él.

7. Existe una versión de este antiguo cuento contada por el cuentista—sanador sufí Indries Shah en Wisdom of Idiots. (Londres, Octagon Press, 1970).

8. La decisión de hacerlo depende de varios factores, entre ellos: la conciencia de la persona o el aspecto que ha causado el daño, su capacidad de causar más daño y sus intenciones futuras así como la ecuación de poder: si están en pie de igualdad o si se registra un desequilibrio de fuerzas. Todas estas cosas se tienen que evaluar debidamente.

9. La palabra descanso se utiliza también en el sentido de lugar de reposo como, por ejemplo, el de un cementerio.

10. Cuando ha habido incesto, abusos sexuales o abusos de otro tipo, pueden ser necesarios muchos años para completar el ciclo a través del perdón. En algunos casos es posible que, durante algún tiempo, la persona adquiera más fuerza no perdonando y eso también es aceptable. Lo que no es aceptable es que se pase la vida “furiosa” por culpa de unos acontecimientos. Este ardor excesivo es perjudicial no sólo para el alma y la psique sino también para el cuerpo físico. Por consiguiente, hay que recuperar el equilibrio. Hay muchas maneras distintas de hacerlo. Convendría consultar con un terapeuta que tuviera una fuerte personalidad y estuviera especializado en estas cuestiones. La pregunta que hay que hacer cuando se encuentra a un profesional de este tipo es la siguiente: “¿Qué experiencia tiene usted con la reducción de la cólera y el fortalecimiento del espíritu?”

11. Una definición de este tipo de perdón figura en el Oxford English Dictionary: 1865 J. Grote, Moral Ideas. viii (1876), 114 “Perdón activo; la devolución del bien por mal”. A mi juicio, ésta es la forma definitiva de reconciliación.

12. No sólo las personas siguen distintos ritmos en la concesión del perdón a los demás sino que las ofensas influyen a su vez en la cantidad de tiempo necesaria para perdonar. Perdonar un malentendido no es lo mismo que perdonar un asesinato, un incesto, unos malos tratos, un tratamiento injusto, una traición 0 un robo. Según los casos, unos malos tratos dispensados una sola vez son más fáciles de perdonar que unos malos tratos repetidos.

13. Puesto que el cuerpo también tiene memoria, hay que prestarle también la debida atención. No se trata de correr más que la propia cólera sino de agotarla, desarmarla y volver a configurar la libido que, de este modo, se libera de una manera totalmente distinta a la anterior. Esta liberación física tiene que ir acompañada de una comprensión psíquica.

CAPITULO 13

Las cicatrices de la batalla: La pertenencia al Clan de la Cicatriz

1. Estoy de acuerdo con Jung; cuando alguien ha cometido una injusticia, no se puede curar más que diciendo toda la verdad y enfrentándose directamente con ella.

2. Leí por primera vez una referencia a esta especie de trivial y trágico error en la obra de Eric Berne y Claude Steiner.

3. El WAE, es decir, la Jung’s Word Association Experiment, también lo ha comprobado. En el test, el material perturbador resuena no sólo al oír la palabra que cataliza las asociaciones negativas sino también durante la mención de varias palabras más “neutras”.

4. A veces se añaden fotografías e historias de padres, hermanos, maridos, tíos y abuelos (y, a veces, también de los hijos y las hijas) pero la tarea principal se hace con las líneas femeninas que han precedido a las mujeres.

5. Sólo ellas sufren como chivos expiatorios y devoradoras de pecados sin disfrutar del poder y los beneficios de ninguna de las dos cosas, por ejemplo, la gratitud, el honor y la mejora de la comunidad.

6. Mary Culhane and the Dead Man. Es uno de los cuentos de The Folktellers , dos inteligentes y pícaras mujeres de Carolina del Norte llamadas Barbara Freeman y Cormie Regan—Blake.

7. Dr. Paul C. Rosenblatt, Bitter, Bitter Tears: Nineteenth—Century Diarists and Twentieth—Century Grief Theories. (Mineápolis, University of Minnesota Press, 1983). Referencia facilitada por Judith Savage.

CAPITULO 14

La selva subterránea: La iniciación en la selva subterránea

1. La comprensión por parte de Jung de la participación mística se basaba en opiniones antropológicas del siglo pasado y de principios del actual, en que muchos de los estudiosos de las tribus se sentían, y a menudo estaban, muy alejados de ellas y no creían que las conductas tribales fueran un continuo humano susceptible de producirse en cualquier lugar y en cualquier cultura humana, independientemente de la raza o el origen nacional.

2. Esta discusión no justifica en modo alguno la creencia de que el daño causado a un individuo es aceptable porque en último extremo lo fortalece.

3. A propósito del incesto literal por parte del padre y el consiguiente trauma del niño, véase E. Bass y L. Thornton con J. Brister, eds., I Never Told Anyone: Writings by Women Survivors of Child Abuse (Nueva York, Harper & Row, 1983). También B. Cohen; E. Giller; W. Lynn, eds., Multiple Personality Disorder from the Inside Out (Baltimore, Sidran Press, 1991).

4. Casi todos los casos de pérdida traumática de la inocencia se suelen producir fuera de la familia. Es un proceso gradual que casi todos los individuos experimentan y que culmina en un doloroso despertar a la idea de que no todo es hermoso y seguro en el mundo.

En la psicología del desarrollo, se considera un reconocimiento de que uno no es “el centro del universo”. Sin embargo, por lo que respecta al espíritu, es más bien un despertar y una comprensión de las diferencias entre las naturalezas divina y humana. La inocencia no es algo que tenga que cosechar caprichosamente el padre o la madre. Los padres tienen que estar ahí para guiar y ayudar si pueden, pero, sobre todo, para recoger los pedazos y volver a colocar en pie a su hija caída.

5. El símbolo del molinero aparece en los cuentos de hadas tanto bajo una luz negativa como bajo una luz positiva. A veces es un tacaño y a veces es generoso como en los cuentos en los que dejaba granos de trigo para los elfos.

6. Despertar poco a poco —es decir, bajar lentamente las defensas durante un prolongado período de tiempo— resulta menos doloroso que dejar que se rompan las defensas de golpe. Sin embargo, cuando se utilizan medios terapéuticos o de reparación, aunque la rapidez es más dolorosa al principio, a veces ello permite empezar y terminar antes la tarea. Pero cada cual tiene que hacer las cosas a su aire.

7. En otros cuentos el tres representa una culminación de intensos esfuerzos y se puede interpretar como el sacrificio que culmina en una nueva vida.

8. Lao—tse, antiguo filósofo y poeta. Véase Tao Te Ching (Londres, The Buddhist Society, 1948). La obra ha sido publicada por muchos editores en muchas traducciones.

9. Hay métodos distintos según las personas. Algunos son muy activos exteriormente como, por ejemplo, la danza, otros son activos de otra manera, la danza de la oración, por ejemplo, o la danza de la inteligencia o la del poema.

10. 1989, C. P. Estés, Warming the Stone Child: Myths and Stories of the Abandoned and Unmothered Child, cinta (Boulder, Colorado, Sounds True, 1989).

11. Es curioso que las mujeres y los hombres que están pasando por una seria transición psíquica muestren a menudo menos interés por las cosas del mundo exterior, pues están pensando, soñando y clasificando cosas a unos niveles tan profundos que los accesorios del mundo exterior quedan muy lejos. Al parecer, el alma no muestra excesivo interés por las cosas del mundo a menos que posean un cierto numen.

Sin embargo, conviene no confundir esta situación con un síndrome prodrómico en el que el cuidado del propio cuerpo y otras tareas cotidianas se reducen a nada y se registra una evidente y grave alteración de la función mental y social.

12. Me extraña mucho que el Ku Klux Klan, en un intento de menospreciarlos, llame a los no blancos “gente de barro”. El antiguo uso de la palabra “barro” es altamente positivo y probablemente el más apropiado para reforzar el poder de la naturaleza instintiva profundamente sabia. En casi todos los relatos de la creación tanto los seres humanos como el mundo están hechos de barro (y otras sustancias terrenas).

13. El hacha ritual y los labios abiertos de la vulva tienen una forma similar.

14. La doble hacha de la diosa es un antiguo símbolo habitualmente utilizado en distintos grupos femeninos como símbolo de la vuelta al poder de la feminidad. Entre las miembros de Las Mujeres, mi grupo de adiestramiento e investigación de cuentos, se hacen muchas conjeturas en el sentido de que las alas de mariposa de los labios de la vulva y la doble hacha son unos símbolos similares de unos tiempos en que la mariposa con las alas extendidas se consideraba la forma del alma.

15. Lo místico conoce las cuestiones mundanas y las espirituales por ambas caras; es decir, por el intelecto y por la experiencia directa del espíritu y la psique. El misticismo pragmático busca todo tipo de verdad, no sólo una cara de la verdad, y después analiza dónde tiene que situarse y cómo se tiene que comportar.

16. Hay en los antiguos cuentos un sentido que es también sentimiento y sabiduría y que se transmite de padres a hijos independientemente del sexo.

17. Tal como ya hemos visto, las lágrimas tienen múltiples finalidades, pues sirven para proteger y para crear.

18. Buena parte de la cultura femenina ha permanecido auténticamente enterrada durante muchos siglos y sólo tenemos una idea aproximada de lo que hay debajo. A las mujeres se les tiene que reconocer el derecho a investigar sin que las interrumpan antes de que empiecen las excavaciones arqueológicas. Se trata de vivir una vida en toda su plenitud según los propios mitos instintivos.

19. Los números tienen un poder considerable. Muchos estudiosos desde Pitágoras a los cabalistas han tratado de comprender el misterio matemático. Es probable que los pares numerados tengan un significado místico y puede que también sean una escala tonal.

20. En muchos sentidos, la doncella manca, la muchacha de los cabellos de oro y la vendedora de fósforos se enfrentan con la misma cuestión de ser en cierto modo la forastera. El cuento de la doncella manca es el que abarca el ciclo psicológico más completo.

21. Alguien se podría preguntar cuántos “yos”, es decir, centros de la conciencia, hay en la psique. Hay muchos y uno de ellos suele dominar sobre los demás. Como los pueblos y casitas de Nuevo México, la psique se encuentra por lo menos en tres fases: la antigua parte caída, la parte en la que uno vive y la parte en fase de construcción.

Según la teoría junguiana, el Yo con Y mayúscula significa la vasta fuerza del alma. El yo con y minúscula se refiere al ser más personal y limitable que somos.

22. Uno de los más amplios documentos “escritos” de los antiguos ritos son los de los antiguos griegos. Aunque casi todas las culturas antiguas poseían amplios documentos acerca de los ritos, las leyes rituales y la historia, y varios medios de expresión —la escultura, la escritura, la pintura, la poesía, la arquitectura, etc.—, las sucesivas conquistas los destruyeron en buena parte o en su totalidad por mil motivos e intenciones. (Para acabar con una cultura hay que matar toda la clase sagrada: los artistas, los escritores y todas sus obras, los sacerdotes y las sacerdotisas, los curanderos, los oradores, los historiadores y los guardianes de la historia, los cantores, los bailarines y los poetas, todos aquellos que tienen el poder de conmover el alma y el espíritu del pueblo.) Sin embargo, los huesos de muchas culturas destruidas aún se conservan en el arca de la historia y han llegado hasta nosotros a través de los siglos.

23. Isabel es una anciana y también está embarazada de Juan. Se trata de un pasaje de un intenso misticismo en el que su esposo incluso se queda mudo.

24. A veces las fases se alcanzan coincidiendo no con la edad cronológica sino con las necesidades y el momento más oportuno de la psique y el espíritu.

25. Robert L. Moore y Douglas Gillette examinan el símbolo arquetípico del rey en King, Warrior, Magician, Lover (San Francisco, Harper, 1990).

26. Los símbolos del jardinero, el rey, el mago, etc. pertenecen a los hombres y a las mujeres por igual y suscitan ecos en ambos. No tienen un sexo determinado sino que a veces se interpretan de varias maneras y cada sexo los utiliza de distinta manera.

27. La primera persona a quien oí utilizar la expresión “crear alma” fue James Hillman que es una especie de explosiva fábrica de ideas a granel.

28. La vieja bruja de las triple diosas de los griegos.

29. En la Teogonía de Hesíodo (411—52), se dice que Perséfone y la vieja Hécate prefieren estar juntas por encima de todo.

30. Jean Shinoda Bolen en su esclarecedora obra acerca de la menopausia dice que las ancianas conservan la energía de la sangre menstrual en el interior de su cuerpo y crean sabiduría interior en lugar de hijos exteriores.

31. El Gran Inquisidor español, un hombre patológicamente cruel, un autorizado asesino en serie de su época.

32. Es el rito de consagración administrado a las recién paridas por las ancianas curanderas de mi tradición familiar católica.

33. Del Eclesiastés, XVII, 5.

34. Algunos hombres modernos, por ejemplo, han perdido el sentido de los altibajos de los ciclos sexuales. Algunos no sienten nada y otros se pasan.

35. En algunas versiones del cuento, el velo se llama pañuelo y no es el pneuma, el aliento, el que provoca la caída del velo sino el niño que juega, quitándolo y poniéndolo sobre el rostro de su padre.

CONCLUSION

El cuento como medicina

1. Fragmento del poema titulado “At the Gates of the City of the Storyteller God”, 1971, C. P. Estés, de Rowing Songs for the Night Sea Journey: Contemporary Chants (edición privada).

2. Es el insólito escrito de un testigo directo que claramente define la esencia del arte de narrar cuentos: el eros, la cultura y el arte son inseparables. Las siguientes palabras se deben al magistral poeta y cuentista Steve Sanfield que durante décadas se ha esforzado en llevar a cabo el duro trabajo que exige la desértica llanura interior de la psique.

SOBRE EL MAESTRO DEL CUENTO

“Hace falta toda una vida, no unos cuantos años y ni siquiera una década, para convertirse en maestro de algo. Hace falta una inmersión total en el arte. Después de sólo veinte o treinta años todo lo más, es una presunción por nuestra parte como cuentistas individuales o como grupo especializado arrogarnos el derecho a la “maestría”.

“Si surgiera algún maestro del cuento, no cabría ninguna duda al respecto, pues tendría una “cualidad” probablemente intangible que lo haría inmediatamente identificable. Tras haber vivido un cuento determinado durante varios años o durante toda la vida, el cuento se habría convertido en una parte de su psique y él lo contaría desde “dentro” del cuento. Se trata de una característica que no abunda demasiado…

“La habilidad no es suficiente. La maestría no es lo mismo que locuacidad, utilización de trucos para atraer la atención o para alentar la participación del público. No es contar algo para que lo amen a uno o para adquirir dinero o fama. La maestría no consiste en narrar los cuentos de otras personas. No es tratar de complacer a una persona determinada o a una parte del público; no es tratar de complacer a cualquiera. Es prestar atención a la propia voz interior y poner todo el corazón y toda el alma en cada cuento aunque sólo sea una anécdota o un chiste.

“Un maestro del cuento tiene que ser ducho en el arte de la interpretación: movimiento, gracia, voz y dicción. Desde el punto de vista poético, el maestro tiene que “estirar el lenguaje”. Y, desde el punto de vista mágico, tiene que tejer un hechizo desde la primera palabra hasta la última imagen que perdura en la mente. Por medio de la comprensión adquirida trabajando en el mundo y viviendo la vida a tope, el cuentista tiene que poseer una asombrosa capacidad de intuir cómo es el público y qué es lo que necesita. Un auténtico maestro elige los cuentos más apropiados para aquel público y aquel momento. Para poder elegir, hay que tener un repertorio amplio y significativo. La variedad y la calidad del repertorio son lo que más distingue a un maestro del cuento.

“Un gran repertorio se construye muy despacio. El cuentista excepcional no sólo conoce el cuento de arriba abajo sino que lo sabe todo acerca del cuento. Los cuentos no existen en un vacío… “

Fragmento de “Notes from a Conversation at Doc Willy’s Bar”, grabada por Bob Jenkins. 1984 Steve Sanfield.

3. El arquetipo, es decir, la fuerza no representable de la vida, es evocador. Decir que es poderoso es quedarse muy corto. jamás me cansaré de subrayar que las disciplinas curativas requieren un adiestramiento con alguien que conozca el camino y las maneras, con alguien que las haya vivido inequívocamente durante toda la vida.

4. Mi abuela Katerín decía que la más ignorante no es la que no sabe sino “la que no sabe que no sabe”. Y la persona que está en peor situación y constituye un peligro para las demás es “la que sabe que no sabe y no le importa”.

5. La única que vivió las historias.

6. Como católica de toda la vida oficialmente consagrada a ella en mi infancia a través de La Sociedad de Guadalupe, mi raíz primaria y toda mi obra más íntimamente escuchada procede de mi devoción al Hijo de La Diosa y también a su Madre, Nuestra Señora de Guadalupe, La Bienaventurada Madre en todos sus sagrados nombres y rostros, según mi leal saber y entender, la más salvaje de las salvajes, la más fuerte de las fuertes.

7. A veces hay también ramificaciones legales.

8. Éste es el máximo principio de las profesiones curativas. Si no puedes ayudar, no hagas daño. Para no hacer daño, hay que “saber lo que no se debe hacer”.

9. “La obra perfecta está cortada para que encaje/no con la forma del autor/ sino con la forma de Dios”. Fragmento del poema “La Diosa de la Clarista, un manifiesto pequeño“, 1971 C. P. Estés, de Rowing Songs for the Night Sea Journey: Contemporary Chants (edición privada).

APÉNDICE

1. En mi caso, como en el de muchas otras personas, la comprensión de muchos libros empieza en la relectura.

2. Fragmento de “Commenting Before the Poems”, 1967 C. P. Estés, de La Pasionara, Collected Poems, de próxima publicación en Knopf.

3. En familia, sufrir no significa ser una víctima sino ser valiente y arrojada ante la adversidad. Aunque una persona no pueda modificar por completo una situación o un destino, debe entregarse a ello con todas sus fuerzas a pesar de todo. La palabra “sufrimiento” la utilizo en este sentido.

4. Los escritores que tienen hijos suelen preguntar: “¿ Dónde y cuándo escribió usted?” Muy entrada la noche, antes del amanecer, durante la hora de la siesta, en el autobús, antes de las horas, entre horas, en cualquier lugar y momento y sobre lo que podía.

5. Una pequeña advertencia: debido a que la atención a las cuestiones de la individuación puede provocar una intensificación de los pensamientos y los sentimientos, tenemos que procurar no convertirnos en unos simples coleccionistas de ideas y experiencias y dedicar también una considerable cantidad de tiempo a la tarea de aplicarlos en la vida cotidiana. Mi práctica diaria y la que enseño a otras personas es principalmente la de una contemplativa inmersa en el mundo, con todas las complicaciones que semejante situación lleva aparejadas. Cualquiera que sea el lugar o la manera con que se empiece, hay que insistir en la necesidad de una práctica regular. No es necesario que ésta sea muy larga, pero sí concentrada durante el tiempo que se le dedique, enfocada de la manera más pura posible y, como es natural, ejercitada a diario.

6. Véase la referencia en “Conclusión: El cuento como medicina”.

7. Hay ciertas depresiones, manías y otros trastornos de carácter orgánico, lo cual significa que se deben a una disfunción de alguno de los sistemas físicos del cuerpo. Las cuestiones de carácter orgánico tienen que ser evaluadas por un médico.

8. Los jóvenes que he conocido en las universidades, los seminarios y los centros universitarios están ansiosos por amar este mundo, aprender, enseñar, crear y ayudar. Y, puesto que ellos son el futuro, está claro que el futuro encierra unos tesoros increíbles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: