…amanecer salvaje…

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“…porque tomé la palabra, porque inventé mi camino…” Patricia Karina Vergara Sánchez – “DESDE LA INSIGNIFICANCIA”

mujer vuela¿Cómo te atreves?
Insolente.

Pretendes calificarme
sin saber cómo se vive
desde la orilla del acantilado.

Tú, ostentando propiedad
del mundo.
de su idea moral
y del buen proceder.

Te estorbo tanto,
que sería largo
tratar de enumerar,
en exacto,
aquello que juzgas.

  • Que me he negado
    a ser tu musa
    o la imagen étnica
    que te justifica.
  • Que me he cansado
    de la servidumbre.
  • Que estoy harta
    de la incondicionalidad absurda.

 

Probablemente,
es porque tomé la opción

  • de abrir la mirada,
  • de escuchar mi voz,
  • de nombrar a mi hermana,

y hube de apropiarme
de mi hacer autonomía.

mujer Vuela 2

Entonces, me acusas:

  • Que soy vanidosa.
  • Que me falta sabiduría
    – para entender tus reglas.
  • Que de mi boca salen mentiras
    – porque no me puedo tragar tus verdades.

Porque tomé la palabra.
Porque inventé mi camino.

Me llamas infiel.
Otra vez soy la hereje.
Nuevamente, la pecadora.

Tú, desde la altura iluminada,
sentencias, como si pudieras,
sobre el alma mía,
y me llamas mujer de oscuridad.

Desde tus altares,
ante tus tribunas,
empuñando tu cetro.
Has ordenado desfigurar
la imagen de mi rostro.
Has intentado borrar mi nombre
de los testimonios.

Pero,
no logras el olvido
de mi existencia.

Déjame, déjame.
Elijo ser la paria.
La infecciosa.
La insuficiente.

Me quedo aquí,
vanidosa,
instintiva,
con mi inteligencia poca,
con mi verdad sombría.

Me quedo aquí,
Sentada en mi soberbia.
Ya que una cosa entiendo.
Una sola, es cierto:

Si ando tan errada;
 Si tengo el camino tan perdido;
 Por qué insistir en negar
 lo que no cuenta.

Por qué tú, desde el poder,
te ocupas de contenerme,
de acosarme, de acorralarme.
Por qué, si soy apenas nada.

Por qué, entonces,
mis preguntas abren grietas.

Por qué si cuestiono yo,
tú y tus jerarquías remojan cimientos.

Por qué, si abro yo la boca,
tú tiemblas.

Publicado en ESTA BOCA MÍA

por © Patricia Karina Vergara Sánchez

mujer-libre

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“Atesora tu poder. Defiéndelo. Hazlo por ti. Te lo pido en nombre de todas nosotras.” Gioconda Belli – CONSEJOS PARA LA MUJER FUERTE

  fuego_sagrado

CONSEJOS PARA LA MUJER FUERTE

Si eres una mujer fuerte
protégete de las alimañas que querrán
almorzarte el corazón.
Ellas usan todos los disfraces de los carnavales de la tierra
Se visten como culpas, como oportunidades,
como precios que hay que pagar
Te hurgan el alma;
meten el barreno de sus miradas o sus llantos,
hasta lo más profundo del magma de tu esencia
no para alumbrarse con tu fuego
sino para apagar la pasión
la erudición de tus fantasías.

Si eres una mujer fuerte
tienes que saber que el aire que te nutre
acarrea también parásitos, moscardones,
menudos insectos que buscarán alojarse en tu sangre
y nutrirse de cuanto es sólido y grande en ti.

No pierdas la compasión, pero témele a cuanto conduzca
a negarte la palabra, a esconder quien eres,
lo que te obligue a ablandarte
y te prometa un reino terrestre a cambio
de la sonrisa complaciente.

Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo,
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta,
a nadar contra corriente.

Entrénate en los oficios de la reflexión y el intelecto.
Lee, hazte el amor a ti misma, construye tu castillo,
rodealo de fosos profundos,
sin olvidar anchas puertas y ventanas.

arde

Es menester que cultives enormes amistades
que quienes te rodeen y quieran, sepan lo que eres;
que te hagas un círculo de hogueras
y enciendas en el centro de tu habitación
una estufa siempre ardiente
donde se mantenga el hervor de tus sueños.

Si eres una mujer fuerte
protégete con historias y árboles,
con recetas antiguas de cantos y encantamientos.

Has de saber que eres un campo magnético
hacia el que viajarán aullando clavos herrumbados
y el óxido mortal de todos los naufragios.

Ampara.
Pero amparate primero.
Guarda las distancias.
Constrúyete. Cuidate.

Atesora tu poder.
Defiéndelo.
Hazlo por ti.
Te lo pido en nombre de todas nosotras.

 

Gioconda Belli

arde bosque

“…hija de Artemisa y de Lilith, quizá regreses al alba…” Ismael Serrano

amanece

No te trajo a este mundo
la costilla de un hombre.
No dio vida a tu barro
el aliento de dioses.
Tú has nacido del vientre
de una mujer despierta
que navega en el tiempo
dando a luz primaveras.

La manzana mordiste.
No me diste a probar.
Abriendo tu camino
cual torrente ancestral.
No eres ángel celeste
sumiso o redentor
ni el diablo que arrastra
al fuego al pecador.

No vas a llorar conmigo,
ni elevarte a las alturas,
no soy tu media naranja,
eres fruta entera y madura,
eres la duda que quema,
olor a tierra mojada
tras la lluvia que trajo el verano
en el que ardió mi atalaya.
No quieres mi luz ni mi consuelo,
eres la herida encarnada.
Hija de Artemisa y de Lilith,
quizá regreses al alba.

Tú no esperas mi regreso
tejiendo tristes sudarios.
No he de buscar detrás de mí,
pues yo camino a tu lado.
Eres la luna radiante
a la que aúllan los lobos,
la que mecen las mareas,
la que veneran los locos.

No vas a llorar conmigo,
ni elevarte a las alturas,
no soy tu media naranja,
eres fruta entera y madura,
eres la duda que quema,
olor a tierra mojada
tras la lluvia que trajo el verano
en el que ardió mi atalaya.
No quieres mi luz ni mi consuelo,
eres la herida encarnada.
Hija de Artemisa y de Lilith,
quizá regreses al alba.

No vas a llorar conmigo,
no soy tu media naranja,
eres la duda que quema,
quizá regreses al alba.
Hija de Artemisa y de Lilith,
quizá regreses al alba

Hija de Lilith – Ismael Serrano

Disco: Todo empieza y todo acaba en ti
Estreno: mayo de 2012
Letra: Ismael Serrano
Música: Ismael Serrano

“…picaflor vrs. zorra…” Hernán Jiménez: “Lo ‘duro’ que es ser mujer”

 

Sugerencia: “Googlea” las dos palabras:

  • picaflor.

Picaflor

  • zorra.

zorra

¿algo que decir?

“…como el humo del fuego sagrado”. Tolba Phanem, poeta Africana

“No necesito una garantía firmada para saber
que la sangre de mis venas es de la tierra
y sopla en mi alma como el viento,
refresca mi corazón como la lluvia
y limpia mi mente
como el humo del fuego sagrado”.

Tolba Phanem, poeta Africana

humo

VISITE:

“Reconocer nuestra propia canción” Tolba Phanem

“…cuando nace un niño hay que hacer una gran fiesta, no como cuando nace una niña…” La maldición de ser niña (Documental)

(hombre) –  “Cuando nace un niño hay que hacer una gran fiesta, no como cuando nace una niña…”
(mujer) – “Sí matamos, un cordero, una vaca, y hacemos un festín… nos vestimos de fiesta, cantamos y bailamos…”
(hombre) – “Yo por un hijo estoy dispuesto a endeudarme toda la vida para celebrar su nacimiento, toda la vida me oye…”

(mujer) – “Estoy de acuerdo con mi marido, es normal… Las niñas no traen dinero a la familia, no van al colegio, no saben leer ni escribir, nunca salen, sólo sirven para encargarse de las labores domésticas, de sus hermanos y de cocinar… Todas las mujeres quieren tener niños, porque cuando una mujer sólo tiene hijas al final su marido la abandona…. ”
(mujer entrevistadora) – ” ¿La abandona?”
(mujer) – ” Sí, y se vuelve a casar con otra para tener un hijo..”

(hombre) – “Eso es, te casas con otra con la esperanza de que sea una mujer de verdad capaz de darte un varón…”
(mujer entrevistadora) – “¿Y si con la segunda tampoco funciona?”
(hombre) – “Pues te casas por tercera vez, hasta que funcione…”
(hombre) – “Es muy sencillo, si una mujer sólo trae al mundo niñas, no tiene ningún valor, una mujer que no puede tener un varón no sirve para nada, es culpa suya, entonces la mandas a casa de sus padres…”

La maldición de ser niña. (minutos 19 y 20)

“..“La maldición de ser niña”, una producción francesa de 52 minutos de duración, dirigida por Manon Loizeau y Alexis Marant y producida por Capa TV, y Arte France, que refleja una terrible realidad que afecta a millones de mujeres en el continente asiático.

India, Pakistán y China son algunos de los países que practican el infanticidio, el aborto selectivo y más recientemente el feticidio. Cientos de miles de niñas desaparecen nada más nacer y ni la medicina ni las leyes han conseguido erradicar estas prácticas.

En la actualidad, el número de niñas no nacidas en el mundo podría ascender a los 100 millones. Son las llamadas “Missing women” o “Mujeres desaparecidas” como las ha definido la Premio Nobel india de Economía en 1998, Amartya Sen. Es principalmente en Asia donde estas prácticas están más extendidas.

Este documental ha obtenido, entre otros, el Prix Albert-Londres 2006, el Grand Prix y Prix du Public Figra 2007 y el Prix Etoile de la SCAM 2007.”

FUENTE: http://www.rtve.es

“…que se rompan los dogmas y el amor brote nuevo…” Jenny Londoño – Reencarnaciones

“…vengo desde el ayer…”

.

Vengo desde el ayer, desde el pasado oscuro,
con las manos atadas por el tiempo,
con la boca sellada desde épocas remotas.

Vengo cargada de dolores antiguos
recogidos por siglos,
arrastrando cadenas largas e indestructibles.

Vengo de lo profundo del pozo del olvido,
con el silencio a cuestas,
con el miedo ancestral que ha corroído mi alma
desde el principio de los tiempos.

Vengo de ser esclava por milenios.

Sometida al deseo de mi raptor en Persia,
esclavizada en Grecia bajo el poder romano,
convertida en vestal en las tierras de Egipto,
ofrecida a los dioses de ritos milenarios,
vendida en el desierto
o canjeada como una mercancía.

Vengo de ser apedreada por adúltera
en las calles de Jerusalén,
por una turba de hipócritas,
pecadores de todas las especies
que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos
para privar mi cuerpo de placeres
y convertida en animal de carga,
trabajadora y paridora de la especie.

Me han violado sin límite
en todos los rincones del planeta,
sin que cuente mi edad madura o tierna
o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores,
prestarme a sus deseos,
entregarme, donarme, destruirme
olvidarme de ser una entre miles.

He sido barragana de un señor de Castilla,
esposa de un marqués
y concubina de un comerciante griego,
prostituta en Bombay y en Filipinas
y siempre ha sido igual mi tratamiento.

De unos y de otros,  siempre esclava.
de unos y de otros,  dependiente.

Menor de edad en todos los asuntos.
Invisible en la historia más lejana,
olvidada en la historia más reciente.

Yo no tuve la luz del alfabeto
durante largos siglos.

Aboné con mis lágrimas la tierra
que debí cultivar desde mi infancia.

He recorrido el mundo en millares de vidas
que me han sido entregadas una a una
y he conocido a todos los hombres del planeta:
los grandes y pequeños, los bravos y cobardes,
los viles, los honestos, los buenos, los terribles.

Mas casi todos llevan la marca de los tiempos.

Unos manejan vidas como amos y señores,
asfixian, aprisionan, succionan y aniquilan;
otros manejan almas, comercian con ideas,
asustan o seducen, manipulan y oprimen.

Unos cuentan las horas con el filo del hambre
atravesado en medio de la angustia.

Otros viajan desnudos por su propio desierto
y duermen con la muerte en la mitad del día.

Yo los conozco a todos.

Estuve cerca de unos y de otros,
sirviendo cada día, recogiendo migajas,
bajando la cerviz a cada paso, cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos.


He arañado paredes y ensayado cilicios,
tratando de cumplir con el mandato
de ser como ellos quieren,
mas no lo he conseguido.

Jamás se permitió que yo escogiera
el rumbo de mi vida
y he caminado siempre en una disyuntiva:
ser santa o prostituta.

He conocido el odio de los inquisidores,
que a nombre de la “santa madre Iglesia”
condenaron mi cuerpo a su sevicia
o a las infames llamas de la hoguera.

Me han llamado de múltiples maneras:
bruja, loca, adivina, pervertida,
aliada de Satán,
esclava de la carne,
seductora, ninfómana,
culpable de los males de la tierra.

Pero seguí viviendo,
arando, cosechando, cosiendo
construyendo, cocinando, tejiendo
curando, protegiendo, pariendo,
criando, amamantando, cuidando
y sobre todo amando.

He poblado la tierra de amos y de esclavos,
de ricos y mendigos, de genios y de idiotas,
pero todos tuvieron el calor de mi vientre,
mi sangre y su alimento
y se llevaron un poco de mi vida.

Logré sobrevivir a la conquista
brutal y despiadada de Castilla
en las tierras de América,
pero perdí mis dioses y mi tierra
y mi vientre parió gente mestiza
después que el castellano me tomó por la fuerza.

Y en este continente mancillado
proseguí mi existencia,
cargada de dolores cotidianos.

Negra y esclava  en medio de la hacienda,
me vi obligada a recibir al amo
cuantas veces quisiera,
sin poder expresar ninguna queja.

Después fui costurera,
campesina, sirvienta, labradora,
madre de muchos hijos miserables,
vendedora ambulante, curandera,
cuidadora de niños o de ancianos,
artesana de manos prodigiosas,
tejedora, bordadora, obrera,
maestra, secretaria o enfermera.

Siempre sirviendo a todos,
convertida en abeja o sementera,
cumpliendo las tareas más ingratas,
moldeada como cántaro por las manos ajenas.


Y un día me dolí de mis angustias,
un día me cansé de mis trajines,
abandoné el desierto y el océano,
bajé de la montaña,
atravesé las selvas y confines
y convertí mi voz dulce y tranquila
en bocina del viento
en grito universal y enloquecido.

Y convoqué a la viuda, a la casada,
a la mujer del pueblo,  a la soltera,
a la madre angustiada,
a la fea, a la recién parida,
a la violada, a la triste, a la callada,
a la hermosa, a la pobre, a la afligida,
a la ignorante, a la fiel, a la engañada,
a la prostituida.

Vinieron miles de mujeres juntas
a escuchar mis arengas.


Se habló de los dolores milenarios,
de las largas cadenas
que los siglos nos cargaron a cuestas.

Y formamos con todas nuestras quejas
un caudaloso río que empezó a recorrer el universo
ahogando la injusticia y el olvido.

El mundo se quedó paralizado
¡Los hombres sin mujeres no caminan!

Se pararon las máquinas, los tornos,
los grandes edificios y las fábricas,
ministerios y hoteles, talleres y oficinas,
hospitales y tiendas, hogares y cocinas.

Las mujeres, por fin, lo descubrimos
¡Somos tan poderosas como ellos
y somos muchas más sobre la tierra!

¡Más que el silencio y más que el sufrimiento!
¡Más que la infamia y más que la miseria!


Que este canto resuene
en las lejanas tierras de Indochina,
en las arenas cálidas del África,
en Alaska o América Latina.

[…llamando a la igualdad entre los géneros
a construir un mundo solidario
–distinto, horizontal, sin poderíos-
a conjugar ternura, paz y vida,
a beber de la ciencia sin distingos,
a derrotar el odio y los prejuicios,
el poder de unos pocos,
las mezquinas fronteras,
a amasar con las manos de ambos sexos
el pan de la existencia.]

[Que hombre y mujer se adueñen
de la noche y el día,
que se junten los sueños y los goces
y se aniquile el tiempo del hambre y la sequía.

Que se rompan los dogmas y el amor brote nuevo.
Hombre y mujer,  sembrando la semilla,
mujer y hombre tomados de la mano,
dos seres únicos, distintos, pero iguales.]

Jenny Londoño,[1] Reencarnaciones[2]


[1] Poeta, ensayista y cuentista ecuatoriana, es una feminista y una historiadora de las mujeres ampliamente reconocida en su país.

[2]  Este poema obtuvo el primer premio en el concurso de poesía “Gabriela Mistral”, realizado por el Club Femenino de Cultura, el Ministerio de Educación y la Embajada de Chile, en Quito, Ecuador, 1992.

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 FUENTE de TEXTO: 
Ideas feministas de Nuestra América

Imágenes de Oswaldo Guayasamín
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