…amanecer salvaje…

La violencia hacia las mujeres en los medios de comunicación

Paloma Lafuente

Miércoles 30 de abril de 2008, por Revista Pueblos

En los últimos años venimos asistiendo a un cambio progresivo y natural en el tratamiento que de la mujer hacen los medios de comunicación. Los espacios impresos y audiovisuales se han incrementado destapándose una realidad que desde siempre permanecía invisible a los ojos de la sociedad, aunque no desconocida: la violencia hacia las mujeres. Con el paso del tiempo los medios han sido más conscientes de la enorme influencia que podían tener, no sólo en el cambio en la agenda del gobierno y de las políticas de igualdad sino también constituyéndose como herramientas de cambio social y generadores de opinión pública. Contar con unas fuentes adecuadas de información, lenguaje apropiado sin frivolidades ni sexismo, así como buenas dosis de ética y compromiso social, contribuyen a la mejora y transmisión de valores positivos y ajustados a la realidad.


A finales del año pasado, como consecuencia de la muerte de una mujer a manos de su ex pareja sentimental después de que éste intentara reconquistarla en un programa de televisión, el Gobierno español y las principales cadenas de televisión se pusieron de acuerdo en la creación de una Comisión de Expertos que brindaría su apoyo hacia el tratamiento informativo que se hiciera sobre los casos de maltrato y violencia contra las mujeres. Esta novedosa iniciativa en respuesta a la demanda social, la presión mediática que desató el caso así como el revuelo creado en diversos sectores, ha servido para consolidar el camino emprendido por numerosas organizaciones de mujeres, federaciones de consumidores y el Instituto de la Mujer desde su creación en 1983.

Diez años antes fue otra mujer la asesinada por su marido bajo circunstancias similares, lo que provocó que los medios comenzasen a ser conscientes del papel didáctico-social que desempeñaban y podían desempeñar en la eliminación de actitudes machistas y abuso de poder que se ejercía sobre las mujeres.

La visibilización

Lo que antes permanecía en el espacio de lo privado, del hogar y la familia ahora encontraba su lugar en los medios, se mediatizaba, trasladándose a la esfera de lo público, de lo que todo el mundo ve y opina. La violencia hacia las mujeres dejó de ser algo oculto y sujeto a las páginas de sucesos de los periódicos que desde mediados de los años setenta y principios de los noventa representaban discursos de poca profundidad y la mayor parte difusos. A partir de ese momento las redacciones y sus directivos se percatan del “tirón” que este tipo de información podría causar en la sociedad. Empiezan a considerarlo interesante, vendible.

Según el estudio que realiza Concha Fagoaga sobre la violencia en los medios de comunicación [1], se trata de: “Un juego de espejos, en todos los medios de autorreferencia y efecto por el cual los medios no citan la realidad social sino que se citan entre ellos. La referencia para los periodistas no es la realidad social sino lo que los medios de comunicación hacen con esa realidad social, lo que pone en marcha un proceso de imitación”. Es decir, lo que interesa a la sociedad y enmarca un medio de referencia, es lo adecuado, el camino a seguir.

La labor de implicación de los medios en la temática de género responde a la demanda social y, por tanto gubernamental, que comenzaron a cobrar estos temas en la década de los noventa con la creación en 1994 del Observatorio de la Publicidad Sexista del Instituto de la Mujer, posteriormente denominado Observatorio de la Imagen de las Mujeres, en el que por primera vez se recopilan quejas sobre la imagen de las mujeres en publicidad y en los medios de comunicación. La respuesta por parte de los anunciantes de publicidad, agencias de publicidad y medios de comunicación fue siempre de compromiso y esfuerzo por evitar el tratamiento discriminatorio y vejatorio de la mujer.

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Ilustración: Paula Cabildo

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, han sido muchas las campañas denunciadas y retiradas de los medios, principalmente de la televisión. En el terreno publicitario es donde se produce más visiblemente la vulneración de la imagen de las mujeres. La existencia de una Ley General de Publicidad (Ley 34/1988, de 11 de noviembre de 1988 ) no ha podido evitar que se alteren muchos derechos que deben ser protegidos por el Estado. En el artículo tres de dicha ley se califica de publicidad ilícita: “La publicidad que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores y derechos reconocidos en la Constitución. Se entenderán incluidos en la previsión anterior los anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria, bien utilizando particular y directamente su cuerpo o partes del mismo como mero objeto desvinculado del producto que se pretende promocionar, bien su imagen asociada a comportamientos estereotipados que vulneren los fundamentos de nuestro ordenamiento coadyuvando a generar la violencia”. A lo largo de 2007 fueron denunciadas muchas campañas publicitarias, como la de la firma textil italiana Dolce & Gabbana, en la que se incitaba a la violencia contra las mujeres; o el polémico calendario de azafatas en biquini de la línea aérea irlandesa Ryanair. En ambos casos se denigra la imagen de las mujeres no representando su verdadera realidad y lugar en sociedad sino más bien como mero objeto sexual y de intercambio comercial.

En cuanto al terreno del periodismo y los medios de comunicación, la dinámica en el tratamiento de la violencia de género ha evolucionado con respecto al pasado, cuando los temas de violencia machista aparecían casi siempre ubicados en la sección de sucesos. Con el paso del tiempo los contenidos informativos y las programaciones de prensa, radio y televisión empiezan a experimentar notables mejoras, al ocupar mejor y mayor espacio y al otorgárseles el lugar que se merecían como tema relevante en las informaciones diarias.

La tentación del sensacionalismo por falta de sensibilidad, en algunos casos, o por intereses comerciales y económicos, en otros, ha puesto en peligro, en ocasiones, la misión del verdadero periodismo. Tampoco podemos olvidar el fin social que debe perseguir cualquier información en cuanto a la educación de los públicos, además de instrumento para la libre comunicación de las ideas.

En este sentido, el tratamiento de las informaciones sobre violencia y maltrato debe involucrarse y construir de forma justa las identidades que tanto hombres como mujeres tienen en la sociedad. Según el estudio conjunto de RTVE y el Instituto de la Mujer sobre “Mujer, Violencia y Medios de Comunicación” [2]: “es importante ampliar la representación de las mujeres con imágenes positivas que reflejen la auténtica realidad. Conviene recordar que hay mujeres juezas, ingenieras, transportistas, astronautas, agricultoras o ministras y que eso debe reflejarse también en la imagen que de la mujer transmiten los medios de comunicación”.

El cambio de agenda que estos temas están experimentando en los medios obliga a insistir en el adecuado tratamiento, estilo y lenguaje en el que deben posicionarse cuando aborden contenidos de maltrato y violencia contra las mujeres. Así, en abril de 2007 se constituyó la Comisión Asesora de la Imagen de las Mujeres en la Publicidad y los Medios de Comunicación [3] con la intención de impulsar acciones por parte de entidades como RTVE, AEAP (Asociación Española de Agencias de Publicidad o FACUA (Asociación de Consumidores y Usuarios en Acción) entre otras, que contribuyeran al cambio cultural de la sociedad en la lucha contra los estereotipos de género y discriminaciones contra las mujeres. Sin embargo, no será hasta noviembre de ese mismo año cuando el gobierno se vea obligado a revisar el tratamiento informativo que se estaba realizando en los medios ante los casos de violencia machista. Por esta razón, se comprometían a crear un grupo de trabajo con expertos sobre la materia con el fin de mejorar el tratamiento, enfoque adecuado así como la creación de una figura (Defensor de la Igualdad) que velaría por la profundización de dichos contenidos.

Un arma de doble filo

Lamentablemente la gota que rebasó el vaso en esta ocasión fue el caso del asesinato de la mujer rusa Svetlana, hecho muy similar al acontecido diez años atrás con otra mujer, Ana Orantes, considerado éste por muchos profesionales del periodismo como un antes y un después en la importancia y tratamiento de este tipo de noticias. En esa ocasión la mujer difundió su testimonio de malos tratos en un programa de televisión y días después fue asesinada por su marido. Sus palabras podría haber servido como ejemplo para otras mujeres y como toma de conciencia del problema en la sociedad, sin embargo, a lo que contribuyó fue a desatar las iras del marido, que terminaron con su muerte.

El doble juego de los medios de comunicación se presenta, por un lado, como el instrumento útil, rápido y masivo de difusión para el público y, por otro, como el escaparate donde todo vale y está permitido en aras de la libertad de expresión. El poder de este arma de doble filo recae en los principales líderes informativos y de opinión.

En este sentido, el Instituto de la Mujer cree que es necesario encontrar fuentes adecuadas ya que una utilización inadecuada del testimonio de las víctimas de violencia puede poner en peligro su integridad. Por ejemplo, asociaciones de ayuda a víctimas se niegan a que aparezcan en los medios de comunicación con el fin de evitar el morbo y generar un espectáculo de este problema. La consulta de opiniones de expertos, sentencias judiciales, asociaciones de mujeres maltratadas, campañas de información y prevención como fuentes prioritarias ayudará a ubicar el problema y otorgarle la importancia que se merece.

En cuanto al lenguaje utilizado en las informaciones habrá que huir de las frivolidades y el sensacionalismo: “Adjetivos como celoso o bebedor para definir al agresor, nos acerca a la exculpación. Decir de la víctima, por ejemplo, que era joven y guapa, salía con amigos o tenía un amante, desvían el foco de lo verdaderamente importante y nos acercan también a la disculpa o la comprensión del maltratador” [4].

Al mismo tiempo, hay voces que apuntan a una mayor especialización en estos temas por parte de los periodistas que trabajan en las redacciones y que cubren temas de género y violencia. Lo sorprendente es que esta iniciativa ya se había tomado en cuenta en la IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres o Plataforma de Acción de Beijing en 1995 [5] dentro de las medidas que tenían que adoptar los gobiernos y las organizaciones internacionales, mientras que no atentaran contra la libertad de expresión, comprometiéndose a: “Desarrollar programas de formación y sensibilización sobre asuntos de género para las y los profesionales de los medios de comunicación, que incluyan también a propietarios y gestores de ambos sexos con el fin de que se utilicen y se fomenten en los medios imágenes equilibradas, plurales y no estereotipadas sobre las mujeres”.

En definitiva, se trata de llevar a la práctica, como hemos visto que se viene haciendo, las políticas de igualdad a través de campañas que promuevan y difundan masivamente pero con cautela y tratamiento adecuado la equidad de género, eliminen estereotipos arcaicos sobre la condición de la mujer y contribuyan a hacer desaparecer la violencia y los malos tratos a través de contenidos que representen la verdadera realidad de la mujer de hoy. La verdadera cara que debe tener la Mujer.


Paloma Lafuente es periodista. Este artículo ha sido publicado originalmente en el nº 31 de la Revista Pueblos, marzo de 2008.

Notas

[1] Fagoaga, Concha (1999): La violencia en los medios de comunicación. Maltrato en la pareja y agresión sexuada, UCM, Comunidad de Madrid. Dirección General de la Mujer.

[2] Mujer, violencia y medios de comunicación, Dossier de prensa, Instituto de la Mujer e Instituto Oficial de Radio y Televisión, RTVE, 2002.

[3] Comisión asesora de la Imagen de las Mujeres en la Publicidad y en los Medios de Comunicación, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 12 de abril de 2007.

[4] Mujer, violencia y medios de comunicación, Dossier de prensa, Instituto de la Mujer e Instituto Oficial de Radio y Televisión, RTVE, 2002.

[5] IV Conferencia Mundial sobre las mujeres. Plataforma de Acción de Beijing, Naciones Unidas, 1995.

DESDE http://www.revistapueblos.org

VER en …los medios de comunicación y su mensaje sobre las mujeres….

Publicado el por alwari

14 septiembre: Día Latinoamericano de la Imagen de la Mujer en los MCS

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