…amanecer salvaje…


Construcciones derechistas de Dios.

Y de por qué nos castiga.

De Badri Raina

Decid: “¡Infieles!

Yo no adoro lo que vosotros adoráis,

Y vosotros no adoráis lo que yo adoro.

Yo nunca adoraré lo que vosotros adoráis,

ni vosotros adoraréis lo que yo adoro.

Vosotros tenéis vuestra religión y yo la mía”.

El Corán.

Se solía decir que el patriotismo es el último refugio de los canallas; de un tiempo a esta parte, es el primero.

Es notable que, cuanta más coba se da, más sospechoso resulta. No sorprende, por tanto, que una construcción fascista del patriotismo que en el fondo refleja la violenta impaciencia del capital global por engullir la Tierra requiera un recuerdo medieval de una vida más larga. Y qué hay más medieval que la idea de cruzada. Las clases dominantes de todas partes comprometidas con la más antirreligiosa de las brutalidades se proyectan así como los jefes supremos de la religión. Y hay algunos que inocentemente aceptan la idea.

Estoy mirando un artículo que colgaron en alternet.org titulado “Las nuevas tácticas de la derecha religiosa para invadir la escuela pública”.

En el mes de agosto de 2007, el Gobernador de Texas firmó una ley denominada “Ley Contra la Discriminación de los Puntos de Vista Religiosos”. Esta ley requiere que “todas las escuelas públicas del estado adopten un política que garantice el derecho de los estudiantes a la expresión religiosa. Obliga a que las escuelas creen ‘foros públicos limitados’ para discursos religiosos y de otros tipos”.

Que esta ley no es tan católica o inocua como parece es bastante obvio para el mejor de los cristianos practicantes, por no hablar de los seguidores de otras confesiones. Kathy Miller, Presidenta de la Texas Freedom Network tiene lo siguiente que decir: “La ley entra fundamentalmente en conflicto con el principio de libertad religiosa”. Y más explícitamente, “forzará a los estudiantes de escuelas públicas a hacer proselitismo”.

II

El proselitismo, por supuesto, ya está en marcha, y de un modo completamente fiel a la Biblia. Un vídeo que circula ahora se titula “recoges lo que siembras”. El gambito de apertura dice: “espero que esto te llegue igual que me llegó a mí”.

En el cuerpo del mensaje, una tal Jane Clayson le pregunta a una “prominente hija estadounidense”: “¿Cómo pudo Dios permitir que pasara algo como esto?” (refiriéndose sin duda al 11-S).

Anne Gram responde profunda e intuitivamente de este modo:

  • “Dios… está muy triste” porque “hemos estado pidiéndole que se vaya de nuestras escuelas… de nuestro gobierno, de nuestras vidas”.
  • porque no hay “lecturas de la Biblia en las escuelas”. De este modo no ponemos a nuestros hijos en contacto con el mandamiento “no matarás”, y por eso hay tiroteos en las escuelas; (debería resultar obvio que la Ley tejana piensa en la Biblia mucho más que en cualquiera de las otras escrituras religiosas).
  • permitimos “el aborto” y el uso de “condones”;
  • porque estos desórdenes de la libertad sexual continúan sin importar ni siquiera lo que “un Presidente hace en privado”. (Que tomen nota los demócratas).
  • porque las fotos de “mujeres desnudas” inundan las revistas.
  • porque también se venden bien las imágenes de “niños desnudos”
  • porque la televisión promueve “la blasfemia y… el sexo ilícito”.

Así que por esto ocurre algo como el 11-S, como cuando Dios arrasó Sodoma y Gomorra, así está siendo castigado EE. UU.

III

Mirando este paquete de blasfemias, probablemente te preguntes por qué no parece que Dios se preocupe de las siguientes blasfemias, o por qué Dios no parece haberlas castigado a lo largo de la historia de EE. UU.:

  • el genocidio de los indios americanos (“amarás al prójimo como a ti mismo”);
  • tráfico de esclavos (60 millones de muertos: “no matarás”);
  • Hiroshima y Nagasaki (millones sepultados por escombros derretidos, y millones más mutilados, deformados y condenados al cáncer).
  • Vietnam (millones consumidos por el napalm y el agente naranja);
  • unas 69 invasiones convencionales desde el final de la Segunda Guerra Mundial y la consecuente liquidación de la vida, la propiedad y la nacionalidad.
  • 500.000 niños iraquíes asesinados poco a poco gracias al régimen de sanciones;
  • el respaldo a dictadores, juntas militares, jeques, incluso fanáticos religiosos de “otras” culturas que persiguen el dominio y la fortuna;
  • las torturas infligidas tanto a inocentes como a culpables en Guantánamo, Abú Ghraib, a través de “interpretaciones extraordinarias” clandestinas, todas inaceptables para las leyes de EE. UU.
  • negarse a firma tratados internacionales que en cierta medida podrían aminorar la destrucción catastrófica del entorno.
  • la militarización del espacio
  • por no hablar de la disposición a invadir otros países bajo falsos pretextos, utilizando uranio, fósforo blanco, bombas de fragmentación, para asumir la propiedad del petróleo, y darle a las empresas de armamento la oportunidad de crear muevas y más destructivas armas de destrucción masiva.

Como es obvio, esta lista podría ser interminable; aún así el Dios derechista no parece preocuparse por estas abominaciones ni creer que merecen un castigo. Estos crímenes, de algún modo, no llegan a “pecados” ni se prestan a consideraciones morales. Sólo el cuerpo de Eva y lo que los anunciantes hagan con él son provocaciones legítimas de la ira de Dios. Se infiere que con tal que la máquina imperialista aprendiera al mismo tiempo a honrar los mandamientos de Dios sobre la denigración de la carne, la situación sería no ya buena, sino ideal.

IV

Mira a donde quieras, y tal vez veas idénticas campañas sobre lo que enfada o no enfada a Dios.

Aquí, en India, por ejemplo, la mayoría de las vendettas hinduistas han sido reservadas para los excesos carnales de los derrochadores: lujuriosos días de San Valentin, ilustraciones subidas de tono, matrimonios interreligiosos y entre castas, especialmente cuando la mujer es una hindú, o de una casta superior; todo esto está visto como maldad inaceptable. Las esporádicas masacres de las “minorías” sólo suman puntos al marcador de los que hacen el trabajo de Dios. Esto no es diferente en un Islam que sigue siendo regido por clérigos interesados. Las principales afrentas a Dios vienen inevitablemente de las mujeres: llevar vestidos provocativos, mezclarse con otra gente, desobedecer los mandatos de los patriarcas y las tradiciones, por no hablar de poner en duda cualquier parte de la Sharia con respecto a la vida de las mujeres; con estas afrentas están garantizadas las más horribles recompensas. En cuanto a mutilar a inocentes en ataques suicidas, Dios lo aplaude desde arriba y promete, lo has adivinado, encantadoras huríes en el cielo. En cuanto a los sionistas, hicieron el trabajo de Dios cuando se aseguraron de la “tierra prometida” cuando iniciaron el terrorismo de hoy en día ejecutando la matanza en el Hotel Rey David, en 1947. El trabajo hecho entonces por los grupos Irving y Stern ha sido asumido desde entonces por el estado con las bendiciones del Dios de los Estados Unidos.

De hecho, Christianne Amanpour es elogiada por subrayar muchas de estas históricas formaciones en su último documental “God Warriors”. De visión imprescindible.

V

Está claro que esta construcción de Dios, aunque la traten de vender muy bien los Bushes, bin Ladenes, Togadias [Praveen Togadia es un fundamentalista hindú muy conocido en la India, N. Del T.] o Rabinos del Likud, no cuadra con los imperativos de las mejores imaginaciones de los seres humanos que realmente creen que Dios sólo puede ser un devoto del amor y la comprensión universales. Cualquier Dios cuya serenidad permanezca inmutable ante abominaciones como las recogidas en la lista de la sección II de este artículo debe ser indistinguible de los peores Faraones y Führer que haya conocido el mundo. Cualquier Dios que se avergüence de admirar el esplendor desnudo del cuerpo humano, femenino y masculino, que se supone que él mismo ha creado, debe ser un Dios muy cerrado de mente.

El hecho, por supuesto, es que Dios, tanto si existe como si no, debe de tener poca idea de lo que se está perpetrando en su nombre. Sin embargo, estos que hacen un Dios (prohibido pensar que pueda ser una Diosa) a imagen y semejanza de lo que propaga el vídeo saben suficientemente bien que usan su representación cono la última arma de destrucción masiva siempre que surge la necesidad, tanto si es en su bando, como en el del “infiel” otro.

Lo que significa que los verdaderos creyentes de todas las religiones tienen una tarea por delante. Liberar a Dios de las garras de los asesinos de masas.

http://www.zmag.org/Spanish/1107raina.htm

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