Eve Ensler: “De pronto, …fueron todas estas cosas en el agua, en el mundo, en mi cuerpo.”

Eve Ensler:  “De pronto, mi cuerpo..”

Por mucho tiempo éramos “yo” y mi cuerpo.

  • “Yo” estaba formada de historias, de anhelos, de luchas, de deseos de futuro.
  • “Yo” estaba tratando. de no ser el resultado de mi pasado violento, pero la separación que había ocurrido ya entre “yo” y mi cuerpo era un resultado bastante significativo.
  • “Yo” estaba siempre tratando de convertirse en algo, alguien.
  • “Yo” solo existia en el intento.
  • Mi cuerpo a menudo se interponía en el camino.

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“Yo” era una cabeza flotante. Por años, yo solo usaba sombreros.

Era una manera de mantener mi cabeza sujeta. Era una manera de localizarme a mi misma.

Me preocupaba que si me quitaba el sombrero no estaría más aquí. Tuve un terapeuta que me dijo una vez: “Eve, has estado viniendo por dos años, y, para ser honesto, nunca se me ocurrió que tuvieras un cuerpo”.

Todo este tiempo he vivido en la ciudad, porque, sinceramente, me asustaban los árboles.

Nunca tuve bebés porque las cabezas no pueden dar a luz. Los bebés no salen de tu boca.

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Como no tenía un punto de referencia para mi cuerpo, comencé a preguntarle a otras mujeres sobre sus cuerpos, en particular, sus vaginas, porque pensaba que las vaginas eran algo así como importante. Esto me llevó a escribir “Los Monólogos de la Vagina” lo que me puso a hablar obsesiva e incesantemente sobre vaginas, siempre que pudiese. Lo hice frente a muchos extraños. Una noche en el escenario, realmente entré en mi vagina. Fue una experiencia extática. Me asustó, me energizó, y entonces me convertí en una persona orientada, una vagina orientada.

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Comencé a ver mi cuerpo como una cosa, una cosa que podía moverse rápido, como una cosa que podía conseguir otras cosas, muchas cosas, todas al mismo tiempo.

Comencé a ver mi cuerpo como un iPad o un auto. Lo manejaría y le demandaría cosas. No tenía límites. Era invencible. Debía ser conquistado y dominado como la Tierra misma.

No le prestaba atención; no, lo organizaba y lo dirigía. No tenía paciencia para mi cuerpo.

Lo moldeé bruscamente. Fuí mezquina. Tomé más de lo que mi cuerpo tenía para ofrecer. Si estaba cansada, tomaba más cafés expresos. Si estaba asustada, iba a lugares más peligrosos.

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Ah, seguro, seguro, tuve momentos de mayor aprecio por mi cuerpo, del modo en que un padre abusivo puede a veces tener momentos de bondad. Mi padre fue bondadoso conmigo en mi cumpleaños 16, por ejemplo.

Oí murmurar algunas veces que yo debía amar mi cuerpo, entonces aprendí a hacerlo. Era vegetariana, me mantenía sobria, no fumaba. Pero todo esto solo era una manera más sofisticada de manipular mi cuerpo, una disociación mayor, como plantar un campo de vegetales en una autopista.

Como resultado de hablar tanto sobre mi vagina, muchas mujeres comenzaron a contarme sobre las suyas, sus historias sobre sus cuerpos. Sus historias me llevaron alrededor del mundo, y he estado en más de 60 países.

He escuchado miles de relatos.

Y debo decirles, que hubo siempre un episodio en que las mujeres compartían conmigo ese momento particular en que se separaron de sus cuerpos, dejaron sus casas.

Escuché sobre mujeres…

  • acosadas en sus camas,
  • azotadas en sus burcas,
  • abandonas a la muerte en aparcaderos,
  • quemadas con acido en sus cocinas.
Algunas mujeres se silenciaron y desaparecieron.
Otras se volvieron locas, trabajando como máquinas, como yo.
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En medio de mis viajes, cumplí 40 y comencé a odiar mi cuerpo, lo que era realmente un progreso, porque al menos mi cuerpo existía lo suficiente como para odiarlo.

Bueno, mi estómago; era mi estómago lo que odiaba. Era la prueba de que no estaba a la altura, que era vieja, no fabulosa, no perfecta o capaz de ajustarme a una imagen corporativa predeterminada.

Mi estómago era la prueba de que yo había fallado, de que me había fallado, que estaba roto. Mi vida se convirtió en sacármelo de encima; una obsesión por deshacerme de él. Se convirtió en algo tan extremo que escribí una obra de teatro sobre él.

Pero cuanto más hablaba de él, más se transformaba en un objeto y más se fragmentaba mi cuerpo. Se convirtió en un entretenimiento; en un nuevo tipo de mercancía, algo que estaba vendiendo

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Luego fui a otro lugar. Salí de lo que creía conocer. Me fui a la Republica Democratica del Congo.

Y escuché historias que hicieron añicos todas las otras.

Escuché relatos que se metieron en mi cuerpo.

  • Me enteré de esta pequeña niña que no podía dejar de orinarse encima porque tantos soldados mayores se habían metido dentro de ella.
  • Escuché sobre una mujer de 80 años cuyas piernas fueron quebradas y arrancadas de sus coyunturas y dobladas sobre su cabeza mientras los soldados la violaban. Hay miles de estas historias.
  • Muchas de las mujeres tenían agujeros en sus cuerpos, agujeros, fístulas, que eran violaciones de guerra, agujeros en el tejido de sus almas.
Estas historias saturaron mis células y mis nervios.
Para ser honesta, dejé de dormir por tres años.

Todas estas historias comenzaron a sangrar al mismo tiempo.

  • La violación de la tierra,
  • el ultraje de minerales,
  • la destrucción de vaginas;
  • ninguna estuvo separada de las otras, o de mí.
  • Los milicianos violaban bebés de seis meses para que países muy lejanos pudieran tener acceso al oro y al coltán para sus iPhones y computadoras.
Mi cuerpo no solo se había convertido en una máquina de trabajo, sino que ahora era responsable por destruir los cuerpos de otras mujeres en esta loca empresa de crear más máquinas para sostener la velocidad y eficiencia de mi máquina.
.

Luego contraje cáncer, o descubrí que tenía cáncer.

Llegó como un pájaro a toda velocidad estrellándose contra el cristal de una ventana.

De pronto, tenía un cuerpo,

  • un cuerpo que fue pellizcado y hurgado y pinchado, un cuerpo abierto al medio;
  • un cuerpo al que sacaron órganos y fue transportado, arreglado y reconstruido;
  • un cuerpo que era examinado y que tenía tubos metidos en él;
  • un cuerpo que se estaba quemando con químicos.

El cáncer explotó la pared de mi desconexión.

Comprendí, de pronto, que la crisis en mi cuerpo era la crisis del mundo, no es que ocurriría más tarde; sino que estaba ocurriendo ahora.

De pronto, el mío era un cáncer que estaba en todos lados;

  • el cáncer de la crueldad,
  • el cáncer de la codicia,
  • el cáncer que se mete dentro de la gente que vive por las calles de las plantas químicas, y que son usalmente pobres;
  • el cáncer dentro de los pulmones de los mineros de carbón,
  • el cáncer del estrés por conseguir lo que no es suficiente,
  • el cáncer del trauma enterrado,
  • el cáncer de los pollos enjaulados y peces contaminados,
  • el cáncer de los úteros de mujeres violadas,
  • el cáncer que está en todas partes por nuestro descuido.

En su reciente libro visionario, “Nuevo Individuo, Nuevo Mundo”,

el escritor Philip Shepherd dice:

“Si estás dividido de tu cuerpo, también estás separado del cuerpo del mundo, que entonces aparece como otro distinto de tí, o separado de tí, en lugar de vivir un contínuo al que perteneces”

Antes del cáncer, el mundo era algo distinto.

Era como si estuviese viviendo en una pileta estancada y el cáncer dinamitó la roca que me separaba del mar mayor.

  • Ahora estoy nadando.
  • Ahora me acuesto en el césped, froto mi cuerpo en él y disfruto el barro entre mis piernas y pies.
  • Ahora hago un peregrinaje diario para visitar un sauce llorón a la orilla del Sena, y estoy hambrienta de campos verdes en los matorrales en las afueras de Bukavu.
  • Y cuando caen lluvias fuertes, grito y corro en círculos.

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Sé que todo está conectado..

  • …y la cicatríz que baja por mi torso es la marca del terremoto. Estoy allí con tres millones en las calles de Puerto Príncipe.
  • El fuego que me quema el tercer día, de seis de quimio, es el fuego que está quemando los bosques del mundo.
  • Sé que los abcesos que crecieron alrededor de mi herida luego de la operación, de 16 onzas de pus, son la contaminación del Golfo de México; había pelícanos saturados de petróleo dentro mío y peces muertos flotando.
  • Los catéteres que me metieron sin la medicación apropiada me hicieron gritar del modo en que la Tierra grita por las perforaciones.

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En mi segunda quimio, mi madre enfermó gravemente y fui a verla.

Y en nombre de la conexión, la única cosa que quería antes de morir era ser llevada a casa, al lado de su amado Golfo de México. Entonces, la trajimos, y recé para que el petróleo no llegara a su playa antes de que muriera. Y afortunadamente, no llegó. Y ella murió tranquila en su lugar favorito.

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Unas semanas después, yo estaba en Nueva Orleans, y esta hermosa, espiritual amiga me dijo que quería hacerme una curación. Y yo me sentí honrada.

Fui a su casa, era de mañana, el sol matutino de Nueva Orleans se filtraba por las cortinas.

Mi amiga estaba preparando este recipiente grande, y le dije: “¿Qué es?”

Y ella dijo: “Es para tí. Las flores lo hacen bello, y la miel lo hace dulce”.

Y yo dije: “Pero ¿qué es la parte del agua?”

Y en nombre de la conexión, ella dijo, “Ah, es el Golfo de México”

Y yo dije: “Por supuesto que sí”.

Otras mujeres llegaron y se sentaron en círculo, y Micaela bañó mi cabeza con el agua sagrada. Y cantó; quiero decir, todo su cuerpo cantó. Las otras mujeres cantaron y rezaron por mí y por mi madre.

Y cuando el agua tibia del Golfo lavó mi cabeza desnuda, me dí cuenta de que incluía lo mejor y lo peor de nosotros.

  • Era la codícia y la imprudencia que llevaron a la explosión de perforaciones.
  • Eran todas las mentiras dichas, antes y después.
  • Era la miel en el agua lo que lo hacía dulce, era el petroleo lo que lo enfermaba.
  • Era mi cabeza la que estaba pelada y cómoda, ahora sin un sombrero.
  • Era todo mi ser derritiéndose en la falda de Micaela.
  • Eran las lágrimas, no distinguibles del Golfo, que rodaban por mis mejillas.
.
Era finalmente estar en mi cuerpo.
  • Era la tristeza que se ha quedado tanto tiempo.
  • Fue encontrar mi lugar y la enorme responsabilidad que viene con la conexión.
  • Era la continuidad de la devastadora guerra en el Congo y la indiferencia del mundo.
  • Eran las mujeres congolesas que están levantándose ahora.
  • Era mi madre partiendo, justo en el momento en que yo estaba naciendo.

.
Era darme cuenta que había estado muy cerca de la muerte,

  • del mismo modo que la Tierra, nuestra madre, escasamente aguanta,
  • de la misma forma que el 75 por ciento del planeta escasamente logra salir adelante,
  • del mismo modo que hay una receta para la supervivencia.

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Lo que aprendí tiene que ver con la atención y los recursos que todo el mundo se merece.

  • Fue convocar amigos y una amorosa hermana.
  • Fueron médicos sabios, medicina avanzada y cirujanos que sabían qué hacer con sus manos.
  • Fueron enfermeras mal pagas y realmente cariñosas.
  • Fueron curas mágicas y aceites aromáticos.
  • Fue gente que vino con hechizos y rituales.

Fue tener una visión del futuro y algo por qué luchar, porque yo sabía que esta batalla no es mía.

  • Fue un millón de plegarias.
  • Fueron mil aleluyas y un millón de oms.
  • Fue un montón de ira, humor insano, un montón de atención e indignación.
  • Fue energía, amor y alegría.
  • Fueron todas estas cosas.
  • Fueron todas estas cosas

Fueron todas estas cosas…

  • en el agua,
  • en el mundo,
  • en mi cuerpo.

(Aplausos)

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Interactive Transcript  (Spanish)

FUENTE:  http://www.ted.com/talks/eve_ensler.html

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En Alwari:

Eve Ensler:… y creo que nunca entendí el placer hasta ese momento, y cómo las mujeres han encontrado la forma de mantener ese placer…

“¿Por qué la cuestión ‘¿Quién es responsable de qué?’ es tan enigmática para las mujeres?”

“Empezamos a usar nuestro enojo como vehículo para el cambio cuando somos capaces de compartir nuestras reacciones

  • sin hacer responsable a la otra persona de causar nuestros sentimientos,
  • sin echarnos la culpa de las reacciones que otros tienen en respuesta a nuestras opciones y acciones.

Somos responsables de nuestro propio comportamiento, pero no de las reacciones de los demás, ni ellos de las nuestras.

Las mujeres aprendemos con frecuencia a invertir éste orden de las cosas:

  • dedicamos nuestra energía a hacernos responsables de lo que sienten y piensan otras personas y de cómo se conducen,
  • y dejamos en manos de otros nuestra propia responsabilidad.

Cuando ésto sucede, se hace difícil, si no  imposible, cambiar las viejas reglas de una relación” . pp. 116.

[...]

“¿Por qué la cuestión ‘¿Quién es responsable de qué?’ es tan enigmática para las mujeres?

A nosotras se nos ha disuadido especialmente de que asumamos la responsabilidad de

  • resolver nuestros propios problemas,
  • determinar nuestras elecciones
  • y ser nosotras mismas quienes controlemos la calidad de la orientación de nuestra vida.

A medida que aprendemos a no sentirnos responsables de nuestra propia persona, tendemos a culpar a los otros por no ser capaces de llenar nuestro vacío o de proporcionarnos felicidad… que es algo que no les  corresponde a ellos.

Al mismo tiempo, sin embargo, puede suceder que nos sintamos responsables de más  o menos todo lo que pasa a nuestro alrededor.

  • Estamos prontamente dispuestas a dejar que nos achaquen los problemas de otros,
  • y somos rápidas en aceptar el veredicto de culpabilidad.

También nosotras, en el proceso, llegamos a creer  que podemos evitar los problemas; basta con que nos esforcemos lo suficiente. La verdad es que, como ‘problemas de las mujeres’, la culpa y la autorecriminación son de proporciones epidémicas” pp.117

Fragmento de Capítulo 7:

“¿Quién es responsable de qué?

La cuestión más espinosa del enojo”

“La danza de la ira”, Harriet Lerner

Harper Libros, 1995.

“…imagina a una mujer que es autora de su propia vida…”

Video de la Casa Torquato Tasso: www.casatorquatotasso.org.ar

“Imagina una mujer que cree que es justo y bueno ser mujer
una mujer que honra su experiencia y cuenta sus historias
que se niega a cargar con los pecados de otros
en su cuerpo y en su vida

imagina una mujer que cree en su bondad
una mujer que confía en sí misma y se respeta
que escucha sus propias necesidades y deseos,
y que los satisface con ternura y gracia

imagina a una mujer que cree en su pertenencia al mundo,
una mujer que festeja y celebra su propia vida
que se siente alegre de estar viva

imagina una mujer que ha reconocido la influencia del pasado
sobre el presente
que ha caminado por su pasado,
que ha sanado su presente

imagina una mujer enamorada de su propio cuerpo
una mujer que cree que su cuerpo es suficiente tal como es
que celebra su cuerpo como compañero digno de confianza
y su ritmo y ciclos como un recurso exquisito

imagina una mujer que abraza su propia sexualidad como propia,
una mujer que se deleita en el placer que se da,
que experimenta todos sus sentimientos y sensasiones eróticas,
sin vergüenza ni culpa

imagina una mujer que honra el rostro de la diosa
en su propio rostro cambiado
una mujer que celebra la acumulación de sus años y de su sabiduría,
que se niega a usar su preciosa energía de vida,
para disfrazar los cambios de su cuerpo y de su vida

imagina a una mujer que es autora de su propia vida
una mujer que imagina lo divino a su propia imagen y semejanza
que diseña su propia espiritualidad,
permitiéndole que forme su vida diaria

imagina a una mujer que valora a las mujeres de su vida,
a una mujer que se sienta en círculos de mujeres
para que se le recuerde su propia verdad cuando la olvide.

imagina a…

  • una mujer sin vergüenza, que está llena de sí misma,
  • una mujer poderosa, que está despierta a su propia verdad
  • una mujer valerosa, que ha asumido su justo lugar al lado de los hombres
  • una mujer sabia, cuyas creencias respecto a sí misma se reflejan en sus relaciones…

Imagina que eres esa mujer…”

http://mujeresconstruyendo.com


“Claves feministas para la negociación en el amor” – Marcela Lagarde

“…¿Qué significa para las mujeres el amor?¿Qué lugar ocupa en nuestras vidas, en la cotidianidad, en el uso del tiempo y de las energías vitales?¿Qué tipo de relaciones enmarcan las experiencias amorosas de las mujeres y cuáles son los conflictos y las realizaciones que las definen?”

“Se trata de una alternativa política para transformar las relaciones y el contenido del amor sobre las bases del pacto y la negociación equitativa, que permitan la convivencia del encuentro, el amor y la libertad.

Reflexionar sobre la negociación en el amor nos permite develar el lado oculto del amor y algunos misterios amorosos, así como los descubrimientos, las osadías y las invenciones de las mujeres en la búsqueda de experiencias amorosas ricas, renovadoras y libertarias, que son parte invaluable de nuestra tradición feminista.”

Fragmento de Prólogo

“Claves feministas para la negociación en el amor” – Marcela Lagarde – PDF

“Supongo que a tí te ocurrirá lo mismo…”

Que la sintonía del universo nos pone en la frecuencia de la gente cómplice! definitivamente sí!
Hace un tiempo, Paco nos regaló el  “Guión para una Vida” y ahora, nos regala un nuevo texto, que sintoniza, en mi freceuncia, con sus letras de hace 2 años. Gracias!!
Las comparto, porque puede que a tí te ocurra lo mismo!

NECESITO DECIRLO

Necesito decirlo, porque a veces se me olvida,
cuando agotado por la batalla de la vida
las fuerzas me abandonan y aparecen
las ganas de arrojarlo todo por la borda.
Supongo que a ti te ocurrirá lo mismo
y se hace necesario entonces insistir
en la cantidad de razones que aún nos quedan
para seguir en la brecha de la pelea por la vida:

Porque hay poderosos argumentos
para mantener intacta nuestra capacidad
de darle rienda suelta a la ternura,
y disfrutar de esa sensación de intimidad
casi infinita en su perfección con el silencio.

De esa manera seguiremos perpetuando
lo mejor de nuestra condición de ser humano
y seremos capaces de conservar el respeto
debido a lo que a nuestro alrededor existe,
podremos mantener intacta esa necesidad
casi infantil de asombrarnos ante la magia,
esa irreductible admiración por la poesía.

Recuerda que aún merecemos permitirnos
la licencia de que los corazones ardan
en la hoguera extraordinaria del amor,
nos quedan las ganas de reír en compañía
y llorar las tristezas en la soledad de una noche
perdida en el infinito de nuestra melancolía.

Y poseemos la emoción que despierta la belleza
la cólera que desata la injusticia y la infamia
ese deseo de sentirse útil para los otros
y el coraje de comprometernos sin necesidad
para darles un futuro mejor a los que carecen
de un presente digno a su condición de persona.

No olvides ese inmenso tesoro que significa
la facultad de soñar, de transformar la realidad,
y esa pequeñísima y fascinante luz indescifrable
que los poetas dan a veces el nombre de esperanza.
Necesito recordarme todo eso cuando la vida
se convierte a veces en un monólogo sordo
que nos lleva de la mano hasta un dolor tan grande
que pareciera que fuera la antesala de la muerte.

Francisco Gorrín González .


 Publicado por Pacogor  en  http://escritoconsentido.blogspot.com

“Claves feministas para el poderío y la autonomía de las mujeres” – Marcela Lagarde

Principios éticos fundamentales del yo

No ponernos en riesgo.
No autodisminuirnos.
No ponernos en segundo plano.
No colocarnos en la sombra.
No subordinarnos automáticamente.
No servir.
No descalificarnos.
No menospreciarnos.
No depreciarnos.
No hacer el consenso a la autodestrucción del yo.
Vivir con la lógica y en beneficio de la ganancia para ti, o sea, ser egoísta.
Hacer una nueva estética afectiva.
Para cambiar, no hay respuestas dadas que se puedan generalizar como válidas para cada situación o para cada
mujer, pero sí hay principios de vida y eso es lo que  
feministamente podemos compartir.
Mientras se desmonta el pecado y la culpa, aprender el goce de la subversión.

Tomado de Marcela Lagarde en

CLAVES PARA EL PODERÍO Y LA AUTONOMÍA DE LAS MUJERES“.

Desde: http://nakawe.jimdo.com/

\”Claves feministas para el poderío y la automía de las mujeres\” – Marcela Lagarde (PDF)

“…cuida a quien te quiere, cuida a quien te cuida…”

 

Cuida de mis labios
Cuida de mi risa
Llévame en tus brazos
Llévame sin prisa

No maltrates nunca Mi fragilidad
Pisaré la tierra que tu pisas
Pisaré la tierra que tu pisas

Cuida de mis manos
Cuida de mis dedos
Dame la caricia
Que descansa en ellos

No maltrates nunca mi fragilidad
Yo seré la imagen de tu espejo
Yo seré la imagen de tu espejo

Cuida de mis sueños
Cuida de mi vida
Cuida a quien te quiere
Cuida a quien te cuida

No maltrates nunca a mi fragilidad
Yo seré el abrazo que te alivia
Yo seré el abrazo que te alivia

Cuida de mis ojos
Cuida de mi cara
Abre los caminos
Dame las palabras

No maltrates nunca mi fragilidad
Soy la fortaleza de mañana
Soy la fortaleza de mañana

Cuida de mis sueños
Cuida de mi vida
Cuida a quien te quiere
Cuida a quien te cuida

No maltrates nunca a mi fragilidad
Yo seré el abrazo que te alivia
Yo seré el abrazo que te alivia

“Cuídame”

Jorge Drexler y Pedro Guerra

Letra desde http://www.albumcancionyletra.com

 

 

“Claves feministas para liderazgos entrañables” – Marcela Lagarde

Memoria del Taller
Managua, 6-8 de octubre, 1999
Edición a cargo de Sofía Montenegro


Introducción

He llamado a este taller “Claves feministas para liderazgos entrañables” porque este título, para mí, sintetiza una serie de claves para abordar el tema del liderazgo de las mujeres desde nuestra perspectiva filosófica, la perspectiva feminista.

  • Plantearnos el tema de los liderazgos de las mujeres desde el feminismo nos coloca ante una visión del mundo específica, una visión analítica, ética y política.
  • Porque la clave de las feministas es que el compromiso en primer término es con nosotras, con las mujeres.
  • También con los hombres; con una sociedad que sea espacio de desarrollo y acogimiento de las personas; con una cultura que nos dé sentido, perspectiva y que nos abra al tiempo, ahora que estamos en el umbral del milenio.

Utilizo el concepto “entrañables” porque cuando hacemos política  generalmente usamos un lenguaje masculinizado y no tenemos suficientes categorías propias para nombrar las cosas como queremos.

  • Entonces, “entrañables” significa: con las entrañas, con el corazón, con lo que somos y lo que queremos ser. Porque somos esenciales para la vida, y sobre todo, porque somos portadoras de alternativas para hacer viables a la sociedad y al mundo.
  • También significa los tipos de liderazgos que queremos hacer y en los cuales podemos desarrollarnos las mujeres feministas; éstos no son liderazgos de cualquier tipo, los liderazgos del pasado. Son los liderazgos que hemos ido inventando y descubriendo millones de mujeres en el mundo. Los que tenemos y necesitamos en muchos lugares; ejercidos por mujeres entrañables que impactan en sus comunidades, en sus grupos, en sus organizaciones.

Este tipo de liderazgos tiene varias características, entre ellas, que su impacto se separa en dos vertientes fundamentales:

  • una, es el  convencimiento. Y ese es un aporte de los liderazgos de las mujeres en todo el mundo, porque no buscan imponer, buscan convencer , muchas veces en minoría y desigualdad. Si hacemos la historia de los liderazgos de las mujeres veremos que están marcados por la intencionalidad profunda de convencer a un mundo que desconfía, que desacredita la palabra de las mujeres, sobre todo cuando proponemos cambios radicales en cuanto a las relaciones entre los géneros. Entonces, una clave interesante en los liderazgos es la firmeza y la convicción en torno al convencimiento, aun en desigualdad. Las mujeres contemporáneas tenemos la marca de la Ilustración, tratamos de dar luz con conocimientos, con argumentos, con una racionalidad que suponemos y queremos universal.
  • La otra vertiente es que no solamente buscamos convencer ideológicamente con nuestros argumentos y con nuestras propuestas, sino también con acciones. Los liderazgos de las mujeres son liderazgos de acción. Los liderazgos intelectuales son liderazgos de acción, los comunitarios también. Y eso, a su vez, impacta en la dimensión más profunda de los liderazgos, la ejemplaridad; son ejemplares. Nosotras tratamos de hacer algo extraordinario y muy interesante: volver vida misma lo que suponemos como idea del mundo. Es decir, hacer de las utopías, topías personales y colectivas. Cada mujer en sus acciones internaliza, traduce a la vida aquello que se propone como alternativa de mundo. Esta relación entre el pensar, el ser y el existir me parece que es una clave histórica y filosófica de los liderazgos de las mujeres.

No podemos pensar a las mujeres y a sus liderazgos, si no tomamos en cuenta esta característica única. Y es única porque los liderazgos tradicionales de los hombres no han buscado la coherencia entre el pensar y el vivir, y tampoco han sido analizados así. Han existido liderazgos de hombres carismáticos, pero en su intencionalidad no está llevar a su vida personal su propuesta filosófica y política. La clave, la ruptura epistemológica y paradigmática de las mujeres contemporáneas es la intención de llevar a la vida misma, en el tiempo presente, las propuestas utópicas. Y eso es una marca de género de los liderazgos de las mujeres. Esa es mi perspectiva de análisis.

Quiero explicar el método y los ítems que voy a tratar a lo largo del taller.

En primer lugar, una definición de género y liderazgo interpretados desde la perspectiva de género y la filosofía feminista. Voy a tratar de hacer un análisis de la antropología del liderazgo, en qué consiste, cómo están caracterizados los liderazgos de las mujeres y qué tiene que ver eso con la cultura y la sociedad. Y también incluir un tercer punto analítico para pensar cualquier liderazgo, y es la coyuntura; es decir, en qué temporalidad nos ubicamos, el espacio político y social en el que hacemos el análisis.

Un segundo componente de este eje es la agenda política. Vamos a ver que hay una relación fundante entre agenda política y liderazgo, por lo tanto no podemos analizar los liderazgos fuera de las agendas políticas sino a través de ellas. Las mujeres no siempre hemos tenido agendas políticas; y cuando las hemos tenido, no siempre han sido globales y a la vez particulares como ahora. Es decir, que por primera vez en la historia las mujeres miramos al mundo desde un piso político propio, que aunque está en confrontación política y en desigualdad, es un piso de referencia identitaria. Actualmente, las mujeres podemos tener identidad política de género, cosa que no ha sucedido a muchas de nuestras antecesoras que han tenido otras identidades políticas y no específicamente la de género.

Un aspecto clave, al que le voy a dedicar espacio en el taller, es el perfil de las lideresas como un conjunto de atributos que ya existen y como propuesta formativa pedagógica fundamental.

Y un último punto es la filosofía política para los nuevos liderazgos, la ética, que desde luego es la clave, la estructura vertebral de los mismos. Uno de los más grandes aportes feministas es que la ética antecede a la política, la prefigura y configura.

Marcela Lagarde – \”Claves feministas para liderazgos entrañables\” (PDF)

Los números de 2010

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.

Números crujientes

Imagen destacada

Alrededor de 3 millones de personas visitan el Taj Mahal cada año. Este blog fue visto cerca de 38,000 veces en 2010. Si el blog fuera el Taj Mahal, se necesitarían alrededor de 5 días para visitarlo.

 

In 2010, there were 10 new posts, growing the total archive of this blog to 203 posts. Subiste 6 imágenes, ocupando un total de 322kb.

The busiest day of the year was 8 de marzo with 258 views. The most popular post that day was Mujeres que corren con los lobos.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran elquecorreconlobos.blogspot.com, search.conduit.com, facebook.com, mail.live.com y kalimcar.ning.com.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por mujeres que corren con los lobos, mujeres valientes, si una mañana despiertas con ganas de nada, lobos salvajes y mujeres que corren con lobos.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

Mujeres que corren con los lobos febrero, 2008
18 comentários

2

Capítulo 1 – EL AULLIDO: LA RESURRECCIÓN DE LA MUJER SALVAJE marzo, 2008
4 comentários

3

Capítulo 3 – EL RASTREO DE LOS HECHOS: LA RECUPERACIÓN DE LA INTUICIÓN COMO INICIACIÓN abril, 2008
1 comentario

4

Capítulo 4 – EL COMPAÑERO: LA UNIÓN CON EL OTRO junio, 2008
4 comentários

5

Capítulo 2 – LA PERSECUCIÓN DEL INTRUSO: EL COMIENZO DE LA INICIACIÓN marzo, 2008
1 comentario

Clarissa Pinkola Estés: “Hace mucho tiempo, pero no muy lejos de aquí…”

APÉNDICE

Clarissa Pinkola Estés

APÉNDICE

En respuesta…
En respuesta a los lectores que preguntaban por distintos aspectos de mi trabajo y mi vida, hemos ampliado ligeramente algunas secciones de este libro, añadiendo varias anécdotas y aclaraciones y varias notas adicionales, ampliando la conclusión y publicando por primera vez un poema en prosa que formaba parte del manuscrito original. Todo se ha hecho con sumo cuidado y sin alterar la cadencia de la obra.

Tres años después…
Muchos lectores han escrito para manifestar su satisfacción, comunicar noticias de los grupos de lectura que han estudiado Las mujeres que corren con los lobos, dirigir palabras de aliento y preguntar acerca de futuras obras. Han leído cuidadosamente este libro, a menudo más de una vez (1).
Por regla general, me he llevado una sorpresa al descubrir que muchos lectores han captado con toda claridad las raíces espirituales de mi obra a pesar de encontrarse éstas discretamente apuntadas en el subtexto del libro. Agradezco con toda mi alma la aprobación de los lectores, sus amables palabras, sus sensatas percepciones, su gran generosidad, los bonitos regalos entregados en mano y sus numerosos gestos de aliento y protección, tales como incluir mi obra, mi bienestar y el de mi familia y mis seres queridos y a mí misma en sus oraciones cotidianas. Conservo todos estos gestos como un tesoro en mi corazón.

Hace mucho tiempo, pero no muy lejos de aquí..
Trataré de dar respuesta aquí a algunas de las preguntas que los lectores nos han hecho llegar….  Leer Completo…

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